[Ciclo Coen] Crueldad intolerable

En este movidito viaje que está siendo el explorar la filmografía de Joel y Ethan Coen nos alejamos del neo-noir de su anterior película para adentrarnos, de nuevo, en la comedia, esta vez con tintes románticos aunque sin dejar de lado el cinismo y la parodia. Colaborando de nuevo con George Clooney, esto es Crueldad intolerable (Intolerable Cruelty, 2003).

Daniblacksmoke

Llegamos a la décima película de nuestros queridos hermanos con más miedo que otra cosa. En Crueldad intolerable veíamos venir el punto más bajo de la filmografía de los Coen. Siempre había escuchado cosas regulares de esta cinta a pesar de que la prensa no fue excesivamente cruel con ella, todo lo contrario. Lo que peor pinta tenía era el hecho de estar ante una película que poco parecía tener de la esencia Coen a primera vista. Siendo a día de hoy una de las más taquilleras de toda su carrera, fue el primer y hasta ahora único encargo que han aceptado llevar a cabo como directores, siendo por lo tanto también la primera obra que no se basaba originalmente en una idea o historia que hubieran escrito ellos mismos.

Sorprendentemente, en Crueldad intolerable me encuentro con una película que, sin ser nada trascendental, supone una buena cinta dentro del manido género de las comedias románticas. Una rom-com pasada por el filtro Coen (algo rebajado en comparación con otras, eso sí), la cual en un principio parece que se está riendo del género pero que luego te das cuentas que es otra más (con algunas cosas fuera de lo común en una rom-com, y más pensando que es una de los años 2000s), pero no de las malas. Aún así, con todo el recorrido de los hermanos, con una filmografía que da tanto gusto visionar y reencontrarse, esta rara avis se encuentra (al menos en mi caso) en la parte más baja de lo visto hasta ahora. Dice mucho de la obra de un autor (en este caso dos) cuando cuesta encontrarte con películas que te parezcan malas o al menos insuficientes; de momento en este caso no me he encontrado con ninguna. A ver si la racha sigue.

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Poco se habla de lo buen actor que es George Clooney, tanto en drama como en comedia. En este segundo campo, los Coen han sido de los directores que mejor han sabido explotar su vis cómica basada en poner caretos y expresiones propias de los Looney Tunes a la vez que experimenta su capacidad para mantener afilados diálogos sin perder un mínimo de elegancia. Aunque en O Brother! creo que se lucía más que aquí, consigue igualmente un resultado más que notable volviendo a ser de lo más recordado del reparto. Un reparto poco lucido, sobre todo debido a que el segundo pilar en el que se apoya es en Catherine Zeta-Jones. Los secundarios en esta ocasión son más olvidables aun con Billy Bob ThorntonPaul AdelsteinCedric the Entertainer; ya no hablemos de Geoffrey Rush y su coleta.

A pesar de estar ante una película menor de los Coen, se siguen rodeando de su espectacular equipo. Por su parte, Deakins realiza una fotografía algo menos destacable de lo habitual, a excepción de ciertos momentos, teniendo esta vez una predominancia por subirle la intensidad al color de las escenas. La banda sonora sin embargo se encuentra en un punto intermedio entre canciones varias y una casi invisible partitura de Burwell. Podría haber sido algo mucho mejor, pero entre lo esperado y lo servido me quedo con lo servido, al fin y al cabo no ha estado malo. Siguiendo con el símil gastronómico, Crueldad intolerable sería el plato menos sofisticado de uno de los mejores restaurantes del mundo. [★★★]

Daniel Escaners

Resulta muy frustrante cuando te enfrentas a una película de uno (o unos) de tus cineastas favoritos y tienes la sensación de que esta vez no estás entrando en su juego, que comprendes lo que están intentando llevar a cabo y sin embargo tú lo ves desde la grada, en el último asiento de la última fila. Me ocurre con cineastas que adoro, como por ejemplo Tarantino y su Death Proof o, en menor medida, Malick y su último trabajo, Knight of Cups; veo y siento su encanto, pero no puedo evitar hundirme bajo el peso de su irregularidad y me es imposible, en el mencionado caso de Tarantino y en este film de Joel Ethan Coen que me dispongo a comentar, Crueldad intolerable, interesarme por lo que me están contando y cómo lo están haciendo.

Se podría enmarcar a Crueldad intolerable como la clásica comedia romántica si los hermanos Coen no hubieran inyectado parte de su humor en ella; por suerte lo hacen, dando como resultado una visión cínica y a veces paródica de lo que es el amor, las relaciones matrimoniales y la incansable búsqueda de la independencia, no importa a quién nos llevemos por delante. A pesar de haber metido mano en el guión, factor que se nota y mucho en momentos concretos de una brillantez innegable, como algunos diálogos parecidos a partidos de tenis por la velocidad a la que vuelan las respuestas, también resulta evidente que no lo han escrito ellos en su totalidad y que hay decisiones que no encajan del todo en el relato. Me sigo preguntando, dentro de una historia como esta, llena de oscuros deseos pero aun así muy luminosa y simpática en sus formas, qué pinta el jefe de la compañía en la que trabaja el personaje protagonista; y no solo me lo pregunto porque finalmente se convierte en un elemento ejemplificador de una situación sin ningún trasfondo ni interés, sino porque sus escenas y su propio ser parecen sacados de otra película. Una de Lynch, seguramente.

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Los tejemanejes del personaje de Catherine Zeta-Jones (una actriz que, sin parecerme de lo peor que hay en Hollywood, siempre se me hace sosa y plana) tampoco capturan mi atención, y menos cuando me doy cuenta de que es una mujer unidimensional que tiene un objetivo y va hacia él, sin apenas conflicto. Es cierto que al final hay un amago y, sobre todo, un final que me cuesta ver como idea de los Coen, pero es insuficiente cuando en el resto del trayecto ha sido poco más que la mujer seductora. Tampoco es que el hombre al que interpreta George Clooney sea el personaje más profundo de la filmografía de los hermanos, pero es el centro de todos los conflictos y por ello resulta más interesante; además, y como reivindicación, decir que Clooney vuelve a estar muy bien, con una vis cómica impresionante, y que no entiendo por qué se le considera solo una estrella y no un buen actor, cuando ha dejado claro (tanto con los Coen como en buena parte de su carrera) que lo es.

Al final me doy cuenta de que Crueldad intolerable se resume en su prólogo, en el que un hombre llega a su casa y pilla a su mujer acostándose con otro: esta escena, que arranca la trama posterior, funciona como momento cómico y te dibuja una sonrisa en la boca, pero al final se queda a medias, sabe a poco. Una sensación que se traslada al conjunto. Esta es la primera película de los Coen de las que llevamos hasta ahora en el ciclo en la que siento que todos los elementos, desde el libreto hasta la realización, rinden a un nivel bastante más bajo que en ocasiones anteriores. Ha resultado un visionado placentero, simpático, pero he aquí la que para un servidor es la primera cinta prescindible de los Coen. Bueno, más que prescindible, digamos que anecdótica. [★★½]

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