[Ciclo Kubrick] Lolita

El siguiente proyecto de Kubrick, tras contar la historia de Espartaco, consistiría en adaptar al cine la famosa novela de Vladímir Nabokovun con Lolita (íd., 1962), un drama con toques de comedia que nos cuenta la relación entre un señor bastante crecidito y una atractiva joven cuyo nombre da título a la obra. Vamos a ver qué tal resultó la incursión del señor Stanley en, de nuevo, un género que no había tocado de esta manera.

Daniblacksmoke

Tras romper el contrato que Kubrick y Harris habían establecido con Kirk Douglas por otras tres películas con el actor, nuestro citado director se puso a negociar con Vladimir Nabokov para que este le vendiera los derechos de su novela Lolita y de paso que también la adaptase a un guión. Nabokov aceptó e inicialmente le entregó a Kubrick un libreto que equivalía a algo más de nueve horas de metraje y pese a su extensión admitió que era uno de los mejores guiones que había leído. Varios dirigentes conservadores causaron revuelo por lo controvertida de la historia para la época, pero tuvo bastante éxito en taquilla a pesar de ello.

Considerándola previamente una película menor dentro de su filmografía, la sorpresa que me he llevado con Lolita ha sido bastante grata. Una trama bastante sórdida teniendo en cuenta que se estrenó a principios de los años sesenta, y que sorprendentemente no sería la más perturbadora que Kubrick filmaría en su carrera. El tema de la obra me parece de lo más interesante y apenas tratado en el cine. El pilar base de la película es un guión lleno de entresijos, dobles intenciones y pequeñas trazas de humor que con su sentido del ritmo y de unos buenos diálogos hace que las dos horas y media que dura se reduzcan en un rato intenso de buena calidad y que no tengas ganas de mirar el reloj.

Si bien el guión es gran parte de la cinta, la realización de Kubrick no pasa desapercibida. Vuelve a rodar en blanco y negro tras la experiencia con el color en Espartaco (Spartacus, 1960) y se le ve igual de cómodo. Aunque no sea la película más “bonita” del director sin duda contiene una larga galería de planos plausibles y con un uso de la narración sorprendente. Otra cosa no, pero en esto de cómo y dónde poner la cámara Kubrick no era especialmente tonto. Contó con un reparto bastante notorio; me quedo con James Manson que protagoniza la obra y un Peter Sellers algo pasado de rosca pero que cumple. Y no voy a ser yo quien lo niegue pero Sue Lyon se come a todos en su papel de Lolita, personajazo.

No es una de las obras más conocidas del director, y aunque entiendo que tenga otras más relevantes en su filmografía es una película para reivindicar. Está bastante bien llevada con una narrativa a destacar por encima de todo y sin duda disfrutable. Otra película de Kubrick que es un clásico. ¿Y cuál no lo es? Para terminar, creo que con el personaje del profesor Humbert podemos estar hablando de los primeros acercamientos hacia un protagonista antihéroe tal y como los conocemos hoy, para que nos entendemos, tipos como Don Draper. [8]

Daniel Escaners

El primer visionado de Lolita que realicé en la universidad en la que estudio fue algo decepcionante. Era una de las pocas películas de Kubrick que me quedaban por ver y tenía ganas de ver lo que uno de los mejores directores que ha conocido el cine tenía guardado para esta adaptación. No sé si fue porque el día no era el apropiado o porque estaba físicamente incómodo viendo el film (ya saben, las aulas no se suelen caracterizar por tener grandes y mullidos sillones), pero el caso es que no la disfruté. Por ello tenía cierta curiosidad de cara a la obligada revisión para este Ciclo Kubrick, una segunda vuelta que me confirmara o me desmintiera la que fue mi no muy positiva primera impresión.

Qué agradable sorpresa me he llevado. Sí, he disfrutado muchísimo más de Lolita en esta revisión, pasando de ser considerada por un servidor como una de las obras más flojas de Kubrick a situarse entre sus cintas más notables. Es cierto que la historia que se nos cuenta no es la más apasionante que he visto en la gran pantalla y provoca que mantenga más interés hacia otras narraciones realizadas en anteriores o posteriores cintas del director, pero me es imposible no disfrutarla y destacar los que son los dos pilares sobre los que se sujeta esta película: la dirección y el guión.

Hemos ido observando a lo largo de lo que llevamos de este ciclo cómo el estilo de Kubrick ha ido evolucionado y puliéndose, siendo (en mi opinión) a partir de Senderos de gloria (Paths of Glory, 1957) cuando de verdad empezó a alcanzar cotas de genialidad. En Lolita vuelve a mover su pluma (o su cámara) con muchísima gracia, manteniendo el tono sobrio que la historia necesita pero al mismo tiempo dejando su huella; incluso, en escenas señaladas que apuestan por la tensión, nos puede recordar al gran Hitchcock. El guión, por otro lado, es magnífico; he dicho que la historia no me apasiona, y es cierto, pero es imposible no estar interesado durante las dos horas y media de viaje gracias al ritmo y a los brillantes diálogos que contiene. Que el guionista sea el mismo autor de la novela es definitivamente un punto a favor.

Lolita es, por encima de todo, una historia bien contada. La narración fluye y se ve acompañada por unos intérpretes que realizan su trabajo con esmero, a pesar de que a Peter Sellers parece que se le escape la excentricidad por momentos. En todo caso, Kubrick nos dejó otra película notable, muy destacable en la dirección y con un guión al que, como se empeñaba nuestro profesor de escritura creativa, se debería prestar mucha atención. [7’5]

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