[Ciclo Linklater] Movida del 76

Richard Linklater se presentó al mundo con esa interesante y peculiar película llamada Slacker (íd., 1991), y siguió dándonos la mano con otra propuesta personal destinada a plasmar a los jóvenes de mediados de los 70. Movida del 76 (Dazed and Confused, 1993) -sí, a nosotros también nos duele la traducción- es su nombre, y esta, nuestra opinión sobre ella.

Daniblacksmoke

Linklater ya había entrado dentro del mundillo del cine independiente y tenía más autonomía para hacer películas. Se inspiró en sus años de instituto y la gente que le rodeaba por aquel entonces para plasmarlo en Movida del 76. La película cosechó numerosos elogios por parte de la crítica y funcionó de maravilla comercialmente, pues se vio enormemente beneficiada por el boom del VHS, convirtiéndose en una de las más vendidas en este formato tan de moda en los noventa. A día de hoy es de las películas mejor recordadas del director.

Como muchas de las obras de Linklater, Movida del 76 ocurre en un día natural (veinticuatro horas, vaya) y eso nos permite seguir un día entero a los personajes, acercándonos más a como son y que sienten. A diferencia de Slacker, aquí sí tenemos personajes con trama que se desarrolla a lo largo del filme. De pocas películas se puede decir que sean realmente corales y esta lo es, de las que más. Me encanta que el retrato que hace sea tan diverso y de una amplitud tan acertada. Te sientes parte de la “movida”, uno más. Culpa de ello lo tiene la cámara de Linklater que se vuelve mucho más versátil que en su anterior trabajo, junto a un guión que da gusto ver plasmado en el metraje -benditos diálogos-. Como decía, esa sensación de lo coral se sostiene gracias al vasto reparto con el que cuenta lleno de personajazos y jóvenes promesas de Hollywood como Matthew McConaughey, Ben Affleck, Adam Goldberg o Milla Jovovich. Como curiosidad decir que Claire Danes audicionó para el papel que interpreta la joven Christin Hinojosa y por otro lado Vince Vaughn también lo hizo pero para el papel de Benny que interpretó Cole Hauser. Sí, una locura. 

La ciudad de Austin está viva en el filme. Parece haberse rodado en el verdadero 1976 y no a principios de los noventa. Ese ambiente, esos chavales, no sé vosotros pero yo he deseado muy fuerte ser adolescente en los setenta mientras la veía. Pero de los graduados, no de los de primer curso, claro. Muchos la comparan con la segunda cinta de George Lucas, American Graffiti (íd., 1973). como si esta fuera una especie de secuela espiritual -en aquella se hacía un retrato de la juventud norteamericana de los sesenta-. Mención aparte para la gloriosa banda sonora repleta de temazos setenteros que llenan de ritmo y frescura toda esta Movida del 76. Puedes no conectar con ella, pero a mí me parece imposible. Se nota que Linklater ha vivido parte de eso en sus años mozos, y yo se lo agradezco.

Una película apabullante. Es de esas en las que notas el cariño y lo bien que se lo pasaron los que la hicieron, y eso se plasma en la pantalla. Probablemente la mejor película de adolescentes de los noventa y una de las mejores en este tema. Unas de las grandes obras del director y desde ya una de mis favoritas. [★★★★]

Daniel Escaners

No soy una persona muy de fiestas -en el sentido alcohólico del evento- y me pone muy nervioso la gente que se mete con los demás sin fundamentos y simplemente para creerse más guay de lo que es, por lo que de primeras no sabía si iba a conectar en exceso con Movida del 76. Tampoco conocía si el acercamiento de Linklater a la juventud de aquellas fechas estaba enfocado de manera crítica, ridícula o informativa. Visto el resultado, es más bien informativa, lo que no quita que lo ridículo y lo criticable estén en primer plano.

La invisible dirección de Linklater y un guión escrito, como viene siendo habitual, por el propio realizador son las dos lentes por las que observamos múltiples historias vinculadas por la amistad -“la pandilla”-, la fiesta y la concepción de que ahora es el momento de disfrutar y mañana será otro día. No es tan coral como Slacker, evidentemente, pero Movida del 76 cuenta con un buen plantel de personajes a los que acompañamos a lo largo del día y, sobre todo, de la noche, siendo testigos de sus idas de olla, fumadas -literales- y abusos en un contexto que les hacía creer que podían hacer lo que quisieran.

No conecto en exceso con ella porque la mayoría de los personajes que forman parte de esas desventuras me caen o mal o muy mal, siendo unos pocos a los que de verdad comprendo -o quizá me identifico-. Mi capacidad personal para ver esas situaciones desde fuera, con una frialdad que no evita cierta diversión, clarifica al mismo tiempo que me encuentro ante una película muy buena en  lo suyo: incluso con la desconexión ocasional, el film me ha parecido sumamente interesante y entretenido, con un guión muy trabajado con diálogos made in Linklater, es decir, excelentes, y arropado por un soundtrack de locura.

Tampoco está nada mal el reparto, con bastantes caras conocidas a día de hoy como Ben Affleck -en uno de los mejores papeles que le he visto-, Milla Jovovich o un Matthew McConaughey que se define con un pelo como para salir corriendo y su ya clásico Alright, alright, alright. Y es que en general, y a pesar de que soy consciente de que no es una película “para mí” o de mi rollo, no puedo más que permanecer atento e interesado durante la hora y cuarenta minutos que dura esta película de título tan horriblemente traducido que me niego a seguir repitiéndolo. Dazed and Confused y punto. [★★★½]

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