Del revés (Inside Out) | Pixar se mete en tu cabeza

Según la RAE, la definición de sentimiento -en su primera acepción- es “acción y efecto de sentir o sentirse”. Según la RAE, no he parado de tener sentimientos durante algo más de noventa minutos. Según Pixar esos noventa minutos en mi cabeza Alegría y Tristeza se llevaban de la mano dando en cada momento una algo más que otra mientras que apenas han intervenido Miedo, Asco o Ira. Según yo puede que estemos ante la cinta más arriesgada, ambiciosa pero a la vez importante del Estudio Pixar.

¿Qué pasaría si los sentimientos tuvieran sentimientos? Era el último rizo posible que en Pixar podían rizar ya tras high-concepts tan potentes a lo largo de toda su filmografía. En Del revés (Inside Out, 2015) se nos muestra que cada persona cuenta con cinco emociones básicas que conducen tu día a día y tu forma de sentir las cosas. Estas son las ya citadas Alegría, Tristeza, Miedo, Asco e Ira. A lo largo de la película seremos testigos de estas cinco emociones dentro de la cabeza de una niña de once años, Riley, que tendrá que lidiar con un inevitable cambio en su vida cuando se muda de su ciudad natal a San Francisco. Siendo Alegría la emoción principal y más importante en Riley, se ve desbordada ante el resto de emociones al decidir cómo actuar en un nuevo hogar y en una nueva escuela.

Es bastante significativo que a Pete Docter -director y guionista de la película- se le ocurriera la idea cuando el comportamiento de su hija de once años empezó a cambiar. Es una película dirigida (como la mayoría del estudio del flexo) para adultos que inevitablemente una vez fueron niños más que para niños en sí, aunque está claro que ambos tipos de público disfrutarán de la obra con creces. Las emociones que despierta en el espectador es de lo que realmente va la película, como te hace sentir. Docter y compañía en esta ocasión han hecho un estudio de la psique humana como nunca antes se había visto en el séptimo arte, al menos no de esta forma, y es casi imposible que alguien no se vea reflejado aunque sea en un único plano de la película, a no ser que quién este leyendo esto sea un robot.

INSIDE OUT

Un guión para enmarcar. Parecía que el propio concepto de la película podía gastarse a los pocos minutos al ser tan ambicioso, y al pensarlo en frío te das cuenta que tampoco da para mucho, hablando siempre en cuestión del entretenimiento de un público exigente. Sin embargo, consiguen hacer a partir de esa brillante idea tan interesante, una aventura con tanta originalidad y llena de detalle que asusta. En esto último me atrevería a decir que incluso supera a grandes conceptos e imaginarios como los de Monstruos, S.A. (Monsters, Inc., 2001) o Toy Story (íd, 1995). A cada rato sentía ilusión porque sabía que iba a descubrir algo nuevo, y así durante toda la película. Hay tramos que es de quedarte embobado de la creatividad que desprenden, me encantaría nombrarlos pero prefiero que los viváis. Aparte el ritmo es brutal, Pixar ha alcanzado aquí unas tasas de perfección que ni me lo creo. Llevaos pañuelos, ya sea por culpa de la Alegría que hay en tu cabeza o de tu Tristeza, vas a llorar.

Hablemos de Pixar (como si hubiéramos hablado poco hasta ahora de ella). Lo que ha hecho este estudio de animación desde sus inicios hasta el día de hoy es historia del cine. De hecho, no conozco otro estudio en el que más de la mitad de sus películas considere obras maestras. Algo tienen que estar haciendo bien. Por otro lado, no voy a entrar en debates de que película es mejor o peor (más que nada porque hay siete u ocho que las amo por igual). Ahora mismo tengo muy claro donde colocar Del revés, pero puede que con el tiempo y con ciertos revisionados me haya equivocado. Así que al menos diré que para mí Del revés es la película más necesaria e importante del estudio hasta la fecha, e incluso podría decirse que de toda la animación actual. Sí, eso es decir mucho pero así la siento, nunca mejor dicho.

Cuando desde el minuto uno ya se te están cayendo lagrimas sin saber exactamente por qué es que aquí pasa algo. La película se toma su tiempo para hacerte sacar carcajadas y otro tiempo para hacerte sacar las lagrimas más puras e imparables. Queda muy bien lo que voy a decir a continuación e incluso es redundante pero es verdad: es muy bonito que una película que trate intrínsecamente de los sentimientos me haya hecho sentir tanto, no recuerdo una experiencia tan agradecida como Del revés. De pocas películas puedes decir que te hacen sentir una buena persona. [★★★★½]

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