Dheepan | La familia improvisada

Esta semana se estrena la nueva película del director francés Jacques Audiard, Dheepan (íd., 2015), que tuvo el honor de ser galardonada en Cannes con la Palma de Oro, para sorpresa de muchos. Audiard nos pone de nuevo en el punto de mira de una minoría social, en esta ocasión la de los refugiados que emigran e intentan rehacer su vida fuera de su país de origen, cueste lo que cueste.

La filmografía de Audiard es bastante interesante, sobre todo por el punto de partida del que siempre parte para sus protagonistas (un mentiroso que recuerda el estrambótico caso real del Pequeño Nicolas, una sorda parcial marginada en su trabajo que se ve envuelta en una trama criminal; y diría más, pero no quiero llegar al terreno del spoiler). Dheepan empieza en Sri Lanka, país sumido en una longeva guerra civil. Allí presenciamos la crudeza con la que se vive a diario y nos va situando con nuestros tres protagonistas que acompañaremos en las casi dos horas siguientes. Para huir de la guerra, Dheepan hace pasar por su esposa e hija a una mujer y una niña. Ambos no se conocen de nada pero tienen algo en común, desean salir de allí. Así que juntos deciden asumir dicho engaño con tal de encontrar asilo en Francia.

Sobre el papel parece un drama social más sobre inmigración, pero juega muy bien sus cartas y sabe darle juego a que estén aparentando vivir como una familia pero que en realidad sean completos desconocidos. La evolución de la relación de los tres también está trabajada, el guión gana muchos enteros en ese aspecto. Es como se debe hacer una película de este tipo, todo lo contrario a lo que hace la también francesa Samba (íd., 2014), la malograda cinta de Olivier Nakache y Eric Toledano. Pero Dheepan no se queda ahí, y Audiard da una vuelta de ciento ochenta grados temáticamente hasta que convierte la película en un thriller urbano algo loco. Pero funciona. Funciona muy bien, y no es algo que salga de la nada, estaba de fondo durante casi toda la primera mitad del filme.

tumblr_nusilo4Azs1qzoziho8_1280

Para estos tres protagonistas se apostó por coger actores inexpertos, y es que ninguno de los tres había casi actuado antes de esta película. Y vaya, aunque sí es cierto que a veces notas esa falta de experiencia, ayuda mucho el tener a un director como Jacques que eleve su interpretación. Y es que la dirección de Dheepan en muchos aspectos es bastante certera. No sabría con qué personaje quedarme del trío principal, me resultan igual de interesantes los tres, y en cuanto a otros personajes que podamos vislumbrar en la cinta destaca el que interpreta Vincent Rottiers, como representante de ese cambio de género que sucede en la película.

La banda sonora es demasiado clásica para tener a cargo de ella a alguien como Nicolas Jaar, un compositor reconocido dentro de la electrónica y el house que hace aquí su primera incursión en el cine. La fotografía sucia de esta obra me gusta muchísimo y para mi sorpresa la directora de fotografía Éponine Momenceau se trata de casi una principiante que afronta, como Jaar y los actores principales, su primera labor frente a un largometraje. No como Juliette Welfling, la montadora habitual de Audiard y que hace un trabajo más que correcto.

Una de las cosas que más me gustan de Dheepan es que sus personajes escapan de una guerra para entrar, sin saberlo, en otra guerra, muy distinta eso sí, pero guerra al fin y al cabo. Una cosa queda clara y es que Audiard sigue ofreciéndonos buen cine, sea de una forma u otra, y aunque no compres ese cambio de género se puede llegar a disfrutar de estos tres desconocidos convertidos en una familia improvisada. Si no existiera ese epílogo spielberiano, absolutamente fuera de tono con todo lo visto anteriormente, estaría más aplaudida. Pero por desgracia existe. [★★★]

Comentarios