Emoji: La pel√≠cula | ūüôÉ

Dudo que alguno de los que est√© leyendo esto no sepa ya la desastrosa recepci√≥n que Emoji: La pel√≠cula (The Emoji Movie, 2017) ha recibido de la cr√≠tica norteamericana. El film empez√≥ con un 0% en Rotten Tomatoes tras aparecer las primeras cr√≠ticas y la situaci√≥n ha mejorado ligeramente hasta llegar solamente al 6% de rese√Īas positivas de un total de 78 y una nota media de 2,5 sobre 10. A√ļn as√≠, el retraso a la hora de levantar el embargo y el hecho de que el p√ļblico objetivo ‚ÄĒmenores de 18 a√Īos‚ÄĒ no tiene presentes las cr√≠ticas a la hora de acercarse a ver una peli han hecho que la taquilla fuera inicialmente buena. Con su escueto presupuesto de 50 millones de d√≥lares totalmente recuperado gracias a la recaudaci√≥n USA, todo lo que recaude este mero producto a partir de ahora ser√°n ganancias, una postura c√≥moda para Sony Pictures. Y aunque parece que hable de este film como un mero producto obviando que la mitad de producciones de Hollywood se construyen con un objetivo puramente monetario, en este caso el alma cinematogr√°fica es a√ļn m√°s inexistente que en todos estos proyectos.

Nada m√°s acercarte a Emoji: La pel√≠cula y sus ideas principales uno puede llegar a pensar “¬°Qu√© horror!” y despu√©s acordarte de¬†dos de los¬†filmes de animaci√≥n favoritos del que escribe estas l√≠neas: Rompe Ralph (Wreck-it Ralph, 2012) y La LEGO pel√≠cula (The LEGO Movie, 2014). Estas tres obras tienen al menos un elemento com√ļn que destaca especialmente a simple vista: la intertextualidad manifestada a trav√©s¬†del uso de entidades intelectuales reconocibles para as√≠ dar forma o contextualizar una historia, ya sea el mundo de los videojuegos, las universo montable de figuras de LEGO o, en este caso, los emojis y dem√°s elementos que puedas encontrar en¬†tu querido smartphone. Este √ļltimo concepto no es tan atractivo como los otros dos y, para qu√© negarlo, suena algo rid√≠culo a simple vista, pero que esta sea la idea detr√°s de la concepci√≥n de la pel√≠cula en cuesti√≥n no creo que sea necesariamente un error.

El problema que considero que hay detr√°s de la idea se podr√≠a diseccionar en dos partes. La primera es¬†la forma que estas referencias culturales ‚ÄĒo m√°s bien empresariales‚ÄĒ que he mencionado se introducen y aprovechan en la narrativa. En Rompe Ralph podemos encontrar personajes de videojuegos como complemento a la historia¬†o gui√Īo a los espectadores, mientras que en La LEGO pel√≠cula estas referencias son m√°s potentes pero est√°n muy bien llevadas y se encuentran al servicio de un mensaje a favor de la imaginaci√≥n. Por su parte, en la Emojipel√≠cula hay algunos puntos ingeniosos que aprovechan el imaginario virtual, como pueden ser las apariciones de los trolls de internet o el SPAM. Sin embargo, cada una de las apps que aparece y tiene peso en la trama, desde Instagram a Dropbox¬†pasando por Spotify¬†y YouTube, parece estar ah√≠ como parte de una estrategia puramente comercial para atraer a (pre)adolescentes y no como una decisi√≥n creativa. Se establece una capitalizaci√≥n de la trama en que la cultura pop, habitualmente compuesta por propiedades intelectuales con cierto contenido, se sustituye por marcas comerciales. No te hace ilusi√≥n ver que aparezca el p√°jaro de Twitter, m√°s bien te escupen a la cara la existencia¬†de Twitter en la cinta.

La segunda problema derivado de la idea es¬†la historia, la cual est√° construida con prisas y por ello acaba siendo un flojo refrito de √©xitos del cine de animaci√≥n de los √ļltimos a√Īos. A¬†los dos t√≠tulos anteriores, de los cuales se trasladan aqu√≠ muchos m√°s elementos ‚ÄĒinclu√≠do alg√ļn giro de guion fuerte‚ÄĒ, hay que a√Īadir la estructura propia de Del rev√©s (Inside Out, 2015), ya que nos encontramos con dos historias paralelas. La primera se centra en Gene, un emoji ‚Äúmeh‚ÄĚ que vive en una ciudad dentro de la app de mensajer√≠a. Su trabajo dentro de la casilla de mensajes es estar ‚Äúmeh‚ÄĚ, pero √©l es diferente y puede mostrar un gran rango de expresiones faciales. Paremos aqu√≠ porque desde el principio ya vislumbramos un protagonista que no es lo que su entorno¬†espera que sea ‚ÄĒalgo parecido lo que siente el villano Ralph‚ÄĒ y una sociedad en la que cada individuo tiene su papel ‚ÄĒcomo Bricksburg/Ladriburgo en La LEGO pel√≠cula‚ÄĒ. Sigamos.¬†Al no conseguir poner una cara ‚Äúmeh‚ÄĚ durante su primer d√≠a de trabajo y ser considerado un error inform√°tico, Gene deber√° escapar por todo el m√≥vil de unos¬†robots anti-virus que quieren eliminarlo y junto a una emoji hacker ‚ÄĒuna mezcla de Wyld en La LEGO pel√≠cula y Vanellope en Rompe Ralph‚ÄĒ y el emoji de “choca esos¬†cinco” llegar a la nube para poder arreglarse y ser solo “meh”. Pues bien, la segunda trama concierne al due√Īo del tel√©fono, quien sufre la actividad de Gene¬†todas las apps a la vez que intenta encontrar la forma de comunicarse con la chica que le gusta. S√≠, b√°sicamente nos encontramos con la trama de Riley en Del rev√©s, donde lo que sucede en el mundo alternativo de las emociones tiene una correlaci√≥n directa en el mundo real. Estas son solo algunas similitudes superficiales¬†que hay en una historia que en el mundo de los emojis¬†tiene un¬†desarrollo previsible y muy b√°sico ‚ÄĒlos protagonistas emojis pasan por A, B y C¬†para llegar a D mientras los malos les persiguen‚ÄĒ mientras que¬†en la parte real todo lo que sucede es una mezcla de poco realismo, agujeros de guion y casualidades varias. No tiene much√≠simo sentido que me queje por c√≥mo se desenvuelve la trama en un film de animaci√≥n, pero todo lo que sucede es tan anodino que resulta un crimen.

Aunque esto de anodino se podr√≠a extrapolar a muchas otras facetas, ya que todo lo que rodea a esta pel√≠cula se siente desganado, incluidas mis ganas de acabar esta cr√≠tica. La animaci√≥n no es nada resultona e¬†intenta compensarlo con hiperactividad y una naturaleza muy cartoon, mientras que a nivel musical se recurre al uso de temas¬†comerciales aleatorios que han estado de moda recientemente, intensificando as√≠ la concepci√≥n prefabricada de este proyecto. Tambi√©n vemos c√≥mo¬†una peque√Īa semilla de feminismo del personaje de la hacker se acaba diluyendo tras¬†ciertas decisiones del desenlace para quedarse en absolutamente nada. Una pena porque el resto del mensaje del film sobre aceptar las diferencias no est√° mal. Y del supuesto humor mejor no hablar, porque las risas provocadas por gracia son inexistentes y los di√°logos nos dejan, en la versi√≥n doblada, joyas como “Ol√© la caca”. Y ya que aparece el tema del doblaje, que alguien me explique¬†el motivo detr√°s de que los padres del protagonista tengan un exagerado acento cubano.

Aunque juegue mal con el intento de hacer atractiva la presencia de marcas de apps, no creo que Emoji: La pel√≠cula sea tan ofensiva como para significar el fin del cine. M√°s bien es fruto, junto otros filmes, de la extrema rentabilizaci√≥n de las marcas, la producci√≥n excesivamente autom√°tica e impersonal¬†y la abundante falta de originalidad que hay en el Hollywood m√°s comercial.¬†A√ļn as√≠, y pese a contener un mensaje¬†con ideas positivas, la pel√≠cula es bastante desastrosa al estar construida de forma extremadamente pobre y sin ninguna gracia alrededor de una idea a priori muy limitada que dif√≠cilmente se podr√≠a haber hecho atractiva. [ūüí©]

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