San Andrés | Poco cimiento para tanto movimiento

El cine de catástrofes fue un género con bastante popularidad allá por los años 70 con películas repletas de las estrellas de la época enfrentándose ante una adversidad. Ya a finales de los 90 y principios de milenio, cuando el CGI revolucionó los blockbusters, este tipo de films regresaron. Pero desde entonces, pocas películas del estilo han destacado en un género que vive a base de horribles cintas con ínfimos presupuestos e infames efectos especiales producidas por The Asylum. Ante tal introducción creo que queda bastante claro que San Andrés (San Andreas, 2015) no es la adaptación del videojuego Grand Theft Auto: San Andreas, sino una película de terremotos protagonizada por Dwayne “The Rock” Johnson y que los amantes de este tipo de cine esperábamos con bastantes ganas. Lástima que no haya acabado siendo lo que esperaba…

La premisa de San Andrés es muy sencilla: terremotos en California. Hay que aprovechar que la falla de San Andrés recorre todo el estado de la costa oeste. Y con eso haces una película enterita en forma de gincana de la destrucción con múltiples etapas para los protagonistas.

SA Rescate

A partir de aquí solo toca definir vagamente (igual que hace la película) a los personajes que nos van a acompañar durante ciento veinte minutos. Nos centraremos en una familia, para variar, porque la familia es lo primero en el mundo, aunque tu mujer te haya dejado. Ray (Dwayne Johnson), el padre, es un piloto de rescate aéreo, de manera que tendrá que rescatar a su familia de la catástrofe. Pero como hemos dicho, la familia está rota, como pronto lo estará California. The Rock está separado de su mujer Emma (Carla Gugino), quien ahora está con un exitoso arquitecto, más guapo, más rico y más ahostiable que The Rock.

El exmatrimonio, además, tiene dos hijas. Bueno, tenía, ya que una murió ahogada, algo que solo sirve para darle trasfondo dramático a la familia protagonista. La otra hija, aún viva, es Blake (Alexandra Daddario), quien estando en San Francisco con su “querido” padrastro conocerá a Ben (Hugo Johnston-Burt) y al pequeño Ollie (Art Parkinson), dos hermanos con quien tendrá que sobrevivir a los terremotos. Y sí, a Ben le gusta Blake. Aparecen más personajes, interpretados por Paul Giamatti y Archie Panjabi, pero tienen poca importancia más allá de intentar meter un toque de ciencia. Y hay un cameo de Colton Haynes, ese de Arrow.

SA Skyline

Bueno, una vez presentados los originales personajes, os tengo que decir que la película es tan predecible como podéis imaginar y que todo lo aquello que habréis pensado que pasa seguramente forma parte de la peli. También os puedo decir que muchas de las situaciones son casi clavadas a las de 2012 (íd., 2009), con la que podréis encontrar entre varios y muchos puntos en común. También hay mucho sentimentalismo barato por ahí en medio para que empatices con los personajes, que las historias humanas son las que gustan a la gente. El problema es que con personajes tan prefabricados, solo consigue aburrir a mitad de la película antes de que empiece la última sacudida.

Pero San Andrés no solo es previsible, sino que también está llena de tópicos, casi todos los que puedas encontrar en este tipo de cine, empezando por el tópico estrella: salvarse en el último segundo. De escenas así, a patadas. Y si caen escombros, a todos menos al protagonista, no vaya a acabarse la película. Yo creo que disfrutaríamos un poco más de estas películas si se perdieran algunas vidas más o los finales no fuesen tan happy ending que dan hasta rabia. Si nos gusta que se destroce el mundo, que se destrocen los protagonistas no nos molestará mucho. También hay patriotismo de ese que da tanta rabia, y el de esta película da mucha.

SA Daddario

Lo único que consigue destacar de verdad son los buenos efectos especiales de edificios cayendo, que serían perfectos si no fuera por unos cromas que cantaron un poquillo en el tramo final. Las interpretaciones son bastante pobres, aunque me hubiese gustado ver la peli en VO para poder escuchar la voz de Dwayne Johnson y no el mal doblaje que le han puesto (no es el actor de siempre). Y aunque no sé dónde colocar esto exactamente, quisiera destacar lo guapa que es Alexandra Daddario y los ojos tan bonitos que tiene. Podría destacar otras partes de su cuerpo, pero (creo que) este es un blog serio y aquí no se habla de eso.

Algunos decían que San Andrés era de las mejores películas de catástrofes de los últimos años, pero ante tal afirmación y con unos personajes tan prefabricados, un sentimentalismo tan irritante, un hilo argumental tan previsible y un uso de los tópicos tan extenso, no puedo describir la película de otra forma que no sea la palabra decepción. Un blockbuster que, aunque es entretenido y tiene buenos efectos, deja tremendamente frío al espectador. Ante otros blockbusters tan estimulantes que han sido estrenados este año como Mad Max: Furia en la carretera (Mad Max: Fury Road, 2015) o Kingsman: Servicio secreto (Kingsman: Secret Service, 2015), San Andrés palidece bastante. [★★]

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