La Pantalla Invisible #21 | Verano 2017

Son dos los años que llevamos haciendo ya esto de La Pantalla Mensual, que se dice pronto. El número de verano siempre es un tanto diferente al resto, ya sea por unir varios meses en un una misma entrega, ya sea porque durante el mismo no damos el 100%, cosas del veranito. Aún así, en esta ocasión hay que estar contentos y con buena cara pues en comparación al verano anterior, el de 2016, este ha sido uno muy prolífico. En parte, claro, gracias a la nueva sección estrella: Cinefilia 101, que nutre de vida a la web cada semana.

Si el tema elegido para ilustrar este par de meses ha sido Twin Peaks —como siempre, los méritos del diseño de la portada son para nuestro querido Alejandro Hinojosa— es porque ha sido la constante de este verano. Hemos vivido intensamente sus dieciocho capítulos desde finales de mayo hasta principios de septiembre y ojalá hubieran sido dieciocho más. Porque sí, más allá del debate de que si es una serie o una película extremadamente larga, hay que decir que esta Twin Peaks: The Return ha sido por ahora, al menos para el que aquí escribe —sé que varios miembros de LPI también están de acuerdo—, lo mejor que nos ha dado el mundo audiovisual en este 2017, y se sitúa a su vez como una de las grandes obras de esta década tan estupenda en términos de ficción. Pasarán años, y aún se seguirá hablando de esta tercera temporada.

Mientras algunos lo gozábamos viendo el regreso de Lynch a la televisión, y por qué no decirlo, mucho otros criticando e ignorándola (la historia de siempre con la obra del director de Montana), el resto del planeta disfrutaba ansiosa de la superproducción de HBO: Juego de tronos. El verano se vio eclipsado (al menos durante siete semanas) por el frío invierno de Poniente y las hordas de tuits, memes y posts que publicaba la inmensa comunidad fan de la serie. En La Pantalla Invisible compartimos un sentimiento de decepción con esta séptima temporada, una que rompía la tónica habitual y parecía no respetar todo lo construido hasta entonces en la serie, con diálogos facilones y tramas fanservice por dóquier. Y duele, porque justo la anterior contenía algunos de los mejores capítulos de toda la serie (llegó a estar nominada a Mejor serie en nuestros Premios Invisibles, y ganó Momento del año). Poca televisión hemos consumido este verano quitando las dos comentadas, y eso se ha visto reflejado en la web, con contenido mayoritariamente de cine, con la excepción del artículo comentando la primera temporada de Queridos blancos.

En lo referido al cine, y aparte de las once películas que han englobado este período en la citada Cinefilia 101, hemos publicado una nueva entrega de nuestra veterana Días repletos de cine con películas de directores de la talla de Lubitsch, De Palma, Sang-soo, Kurosawa y John Ford. Aparte, Daniel Cabo dedicó un artículo al cine de su venerado Nicholas Ray. El resto han sido críticas cinéfilas de estrenos del momento, desde Baby Driver hasta Emoji: La película. Sinceramente, esperaba más de la cartelera de este verano. Los blockbusters más decentes se han quedado a medio camino, y los que no, han sido un desastre en toda regla. Mi estreno veraniego favorito, a título personal, se estrenó el 21 de julio en España y no es Dunkerque, sino la rumana Sieranevada (no hemos publicado nada de ella en la web a raíz de su estreno, pero la comentamos el año pasado por su paso en el festival de San Sebastián). Es de hecho el festival donostiarra nuestra próxima parada en el curso vital de La Pantalla Invisible, nuestra tercera vez allí. Además, cuando volvamos a nuestra rutina publicaremos el primer volumen de un nuevo ciclo inminente de un director que nos encanta.

Seguid atentos,

Daniel Pérez-Michán

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