Las mejores bandas sonoras de 2018 – Parte I

Más vale tarde que nunca. He decidido, como indica el título, seleccionar las que considero personalmente mis bandas sonoras favoritas de aquellas películas que se estrenaron en 2018 en España. En total son veinte, a raíz de un ranking que he hecho de entre las que más he disfrutado, y estarán dividas en tres artículos. Junto a cada una irá un párrafo (de mayor o menor extensión, según el caso) acompañando algunos apuntes de mis impresiones de las mismas. Como bien siempre dice mi compañero Daniel Cabo en su sección Semana musical, en La Pantalla Invisible no somos expertos en música; y realmente dudo si lo somos de algo. Así que, evidentemente, todo lo que hable aquí sale de mi experiencia y sensaciones escuchando las distintas bandas sonoras. Si venís buscando algo fundamentado y con un profundo análisis musical este no es el sitio. Eso sí, aquí hemos venido a compartir nuestros gustos y recomendar lo que para nosotros es buena música. Espero que os guste.

Antes de comenzar me gustaría hacer hincapié en que aquí voy a centrarme en las bandas sonoras originales de cine de toda la vida, es decir, aquí no van a entrar bandas sonoras de películas que realmente son playlists de canciones preexistentes de varios artistas. También he tomado la decisión de no incluir aquellas bandas sonoras en las que, en su basta mayoría o parcialmente, se componen de canciones originales pero no de música de cine tal y como la entendemos. Aún así me gustaría destacar algunas de estas, porque hay muy buen nivel: Call Me By Your Name (Sufjan Stevens), Todos lo saben (Javier Limón)Ha nacido una estrella (Lady Gaga & Bradley Cooper) o Cold War (Joanna Kulig & Marcin Masecki), así como el álbum ideado por Kendrick Lamar inspirado en Black Panther. También querría hacer mención especial a aquellas bandas sonoras que se han quedado a las puertas de entrar en mi top veinte pero que aún así puede que haya alguien al que les interesen: The Tale (Ariel Marx), Isla de perros (Alexandre Desplat), Lady Bird (Jon Brion) y Shoplifters (Haruomi Hosono).


20. Molly’s Game | Daniel Pemberton

Duración: 55 minutos

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Si os suena el nombre de Daniel Pemberton es porque es el compositor de uno de los últimos pelotazos salidos de Hollywood, Spider-Man: Un nuevo universo. Pero de las cuatro bandas sonoras de películas que llegaron a salas españolas el año pasado en las que trabajó el músico yo vengo a destacar en concreto la de Molly’s Game. Una banda sonora dinámica, enérgica y con mucho guitarreo, aunque también sabe ser sentida y tener poso cuando el filme lo requiere (lo que se demuestra en cortes como ScarsAll the Beauty in the World). Si está en un puesto tan bajo en mi lista es porque puede pecar de cansina, la intensidad de la propuesta a veces me echa un poco para atrás. Eso no quita que sea justo lo que necesitaba la ópera prima de Aaron Sorkin para funcionar, y que sea una digna recomendación.


19. Searching | Torin Borrowdale

Duración: 61 minutos

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Lo que menos podría esperarme de una película del perfil de Searching es que su banda sonora acabaría siendo destacada por mí como una de las mejores del año. Quizás es una banda sonora de la que cuesta entender sus virtudes pero es que lo que hace Torin Borrowdale con la música es pura emoción. Nunca llega a ser un subrayado emocional, sino que supone un digno acompañamiento tanto en los (pocos) momentos relajados —los dos primeros temas, calmados y llenos de ternura son un caramelito— como en el resto del filme donde se va explotando la tensión que se palpa en la búsqueda de ese padre desesperado interpretado por John Cho. No es que sea una música especialmente sutil pues casi siempre está ahí de una forma u otra, aunque, en su hermanamiento con el thriller que propone la cinta, no queda otra que abrazar esta ristra de sintetizadores y, como en toda buena montaña rusa, dejarse llevar por los nervios del momento (sucede en concreto en Breaking News, mientras se desarrolla el loco clímax).


 18. Brigsby Bear | David Wingo

Duración: 32 minutos

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David Wingo, un habitual en la filmografía de Jeff Nichols y que se ha podido escuchar también este pasado 2018 en la música original de la excelente serie Kidding, realiza en Brigsby Bear un trabajo puramente ambiental, evocando sensaciones a través de un delicado uso de sintetizadores y piano. Esta lejos de ser una banda sonora que se vaya a reivindicar con los años ni mucho menos pero a mí personalmente, aparte de congeniar muy bien dentro del filme, me parece una de esas ideales para ponértelas de fondo para leer, estudiar u otros menesteres relajados, aunque es realmente corta pues el álbum editado apenas dura media hora. Eso sí, la música de la cabecera de la serie ficticia que da título a la película no tiene desperdicio: IT’S BRIGSBY BEAR.


17. First Man | Justin Hurwitz

Duración: 65 minutos

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El tema musical que desarrolla Justin Hurwitz a lo largo de First Man y que explota en el corte titulado The Landing me parece, con diferencia, de los mejores que he escuché en todo 2018. Cargado de la épica y la potencia que tanto necesitaba la misión del Apolo 11. Tan solo con eso ha conseguido colarse en esta lista. First Man deja mucho que desear en general, pero toda la secuencia del aterrizaje lunar (en la que suena el tema que he mencionado) me parece uno de los momentos más rotundamente cinematográficos del año pasado. En él se combinan como pocas veces en la corta obra de Damien Chazelle, el montaje de Tim Cross, la fotografía de Linus Sandgren y, evidentemente, la música de Hurwitz. Una pena que el resto de la banda sonora se limite a una serie de variantes de este tema que acaba por cansar a cualquiera, y más durando lo que dura. No ayudan tampoco los incansables cortes que incluyen un constante runruneo que intuyo intenta remarcar la carrera a contrarreloj que estaban haciendo en la NASA en aquel entonces (podéis escuchar de lo que hablo en Multi-Axis Trainer o First to Dock, entre otros). Quizás es que al no ser ningún entendido musical me estoy perdiendo cosas pero de verdad que tenía muchas ganas de ver lo de Hurwitz en un puesto alto de mi ranking personal. Otro año será.


16. Infiltrado en el KKKlan | Terence Blanchard

Duración: 37 minutos

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La banda sonora de Infiltrado en el KKKlan es bastante peculiar, o al menos eso me lo parece a mí. Mejor dicho, no es a lo que estamos acostumbrados en el cine reciente. Terence Blanchard, encargado de la música de esta y la gran mayoría de las obras de Spike Lee, es ante todo un músico de jazz así que no es de extrañar la naturaleza del proyecto. Me atrevería a decir que carece de piano y todo se basa puramente en instrumentación de cuerda y viento —la trilogía Tale of Two Powers es un gran ejemplo del buen hacer del músico original de Nueva Orleans—. También es indispensable contar que una de las claves que define esta banda sonora y que la diferencia tanto del resto es su amplio uso de la guitarra distorsionada. Por otro lado, también hay cortes de la misma que podrían pertenecer perfectamente a una película bélica de corte clásico (Guarding David Duke y, obviamente, Gone With the Wind). El de Infiltrado en el KKKlan es un álbum que he escuchado bastante desde que vi la película, al que si tuviera que ponerle alguna pega es que creo que Blanchard abusa de los pocos temas que construye y los repite en casi todas las canciones, lo que acaba resultado un poco agotador. Y bueno, recicla algún que otro tema de sus bandas sonoras anteriores, lo cual me parece cuanto menos revisable. Hablo en concreto de Photo Ops, original de Plan oculto, también de Spike Lee.


15. Los archivos del Pentágono | John Williams

Duración: 40 minutos

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John Williams, con sus ochenta y seis años, aún sigue dejando pedacitos de su talento por ahí. Poco se le escucha ya, más allá de lo que hace en las nuevas de Star Wars y, esporádicamente, en el cine de Spielberg, como es este caso. Su trabajo en Los archivos del Pentágono no es de sus mejores, ni muchos menos, pero es un trabajo compacto, medido y que encaja como un guante en esta precuela no oficial de Todos los hombres del presidente. Siendo Williams quién está detrás curiosamente no tiene ninguna fanfarria destacable, aunque tampoco lo necesita, dicho sea de paso. Lo que más disfruto de la banda sonora son los dos temas a lo jazz de bar que tiene: The Oak Room, 1971 y Two Martini Lunch. Dos rarezas en la carrera del neoyorkino que funcionan aún mejor entre el resto de cortes tan dramáticamente intensos. Por otro lado, pienso que quizás se me antoja algo cojo de contenido. El álbum solo ha dado material para unos cuarenta minutos de música, que se hacen bastante escasos para alguien de la talla de Williams.


14. El instante más oscuro | Dario Marianelli

Duración: 52 minutos

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Dario Marianelli es uno de los músicos más interesantes dentro de la música de cine contemporánea. Recientemente se le ha asociado con el cine para todos los públicos gracias a Paddington 2 y su colaboración con el estudio Laika en Los Boxtrolls y en Kubo y las dos cuerdas mágicas —esta última, por cierto, supone uno de los mejores trabajos del italiano hasta la fecha, recomendadísima—. Pero Marianelli tiene muchos más registros, por ejemplo, trabajando en películas que piden música un poco intensas como pueden ser las de V de Vendetta o Everest. Aunque es en el cine de época donde parece que recae el grueso de su discografía. Sí, es el compositor de la Ágora de Amenábar y la Jane Eyre de Fukunaga, pero cuando saca todo el potencial que tiene dentro es cuando trabaja en las películas de su amigo Joe Wright. Solo hay que darse una escucha rápida por los álbumes editados de Orgullo y prejuicio, Anna Karenina y, sobre todo, Expiación para darse cuenta que lo que hace Marianelli en ellas es más especial de lo habitual. Expiación, de hecho, ha trascendido como una de las bandas sonoras más influyentes de la década pasada. En El instante más oscuro vuelve a trabajar para Joe Wright y consigue, de nuevo, abordar el asunto con éxito. La banda sonora de la película que le otorgó el Oscar a Gary Oldman está a medio camino entre la sentida delicadeza característica del compositor y una orquestación propia de una película bélica que se cuece a fuego lento. Otro punto a su favor es que la música coquetea a veces con el humor (en especial en Winston and George), lo cual siempre es de agradecer. Una banda sonora, en definitiva, muy disfrutable, tanto fuera como dentro de la película.


13. Black Panther | Ludwig Göransson

Duración: 95 minutos

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Una de las grandes carencias del Universo cinematográfico de Marvel, que lleva arrastrando desde sus inicios, es que sus bandas sonoras no se ajustan a la epicidad que deben transmitir sus imágenes. Suelen recurrir a composiciones planas y poco memorables. Con la excepción, eso sí, de lo que hizo Alan Silvestri en Los vengadores que con su ya icónica fanfarria dio entidad musical al supergrupo. Pero no fue hasta 2017 cuando ya se empezó a notar un cambio real en Marvel Studios con el siempre interesante Mark Mothersbaugh haciendo la banda sonora de Thor: Ragnarok, que sin ser nada del otro mundo sí que tenía personalidad propia y se diferenciaba del resto del UCM. Así llegamos a 2018, cuando Ryan Coogler se trae para la música de Black Panther a su fiel compositor Ludwig Göransson, con el que llevaba trabajando desde sus primeros cortometrajes cuando ambos eran estudiantes de cine en la USC.

Göransson no es, ni mucho menos, un especializado en música africana, pero para el filme tuvo que estudiarla en profundidad con la suerte, además, de poder irse de gira con Baaba Maal, uno de los grandes nombres de la música del continente africano. Le supuso tal impacto su experiencia con él que decidió que la banda sonora de Black Panther debía contener su voz, y así fue —se le puede escuchar en Wakanda y en A King’s Sunset—. La particularidad de la banda sonora de Black Panther y lo que la eleva dentro de la música del cine superheroico es que Göransson se beneficia del contexto que aporta la película y mezcla ingeniosamente los instrumentos del folklore africano con las cajas de ritmos de la escena hip-hop. No es de extrañar lo bien que se maneja con esto último pues también tiene una conocida faceta como productor, en concreto de Childish Gambino desde prácticamente los inicios de Donald Glover en el mundillo. Es de agradecer, por tanto, que nos encontremos un blockbuster actual que no tenga una banda sonora que suene a lo de siempre, algo insulso y sin ningún tipo de profundidad sino que encima cuenta con una música de calidad y trabajada, con leitmotivs, instrumentación no canónica en Hollywood y un ritmazo que ya quisieran algunos álbumes de rap. Habrá que estar atento a Göransson, por cierto, que se encargará de la banda sonora de The Mandalorian, la nueva serie de Star Wars.


Podéis continuar la lectura de Las mejores bandas sonoras de 2018 en su segunda parte.

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