Festival de San Sebastián 2015 | Día 8

Mafiosos con malas pulgas, regresos al norte y dibujos no demasiado animados forman parte de nuestro menú del octavo día en el Festival de San Sebastián, una jornada que ya empieza a saber a despedida. Mañana, tras visionar el último film y sacar conclusiones, haremos las maletas y emprenderemos camino hacia nuestros hogares. Sin embargo, esto todavía no ha acabado: hablemos de lo visionado hoy.

LES DÉMONS

por Daniblacksmoke

Me encuentro increíblemente solo con Les démons (íd., 2015) ante la inmensa marea de críticas positivas tanto de prensa y público, quienes -en su mayoría- la consideran su favorita de la sección oficial; no es mi caso. Esta cinta escrita y dirigida por Philippe Lesage quiere contar tantas cosas que acaba por no contar ninguna en profundidad. Para colmo, lo más interesante del filme es una historia paralela al protagonista que involucra a dos personajes secundarios, y la gente habla de la película como si solo fuera esta subtrama. Es cierto que está bien llevada (y que puede tener cierto paralelismo con lo que está pasando el protagonista) pero tampoco es nada del otro mundo que no hayamos visto con anterioridad. La atmósfera atrapa con una fuerza inusual siendo esta lo mejor de la obra junto a una dirección plausible, aunque se abuse del plano secuencia horizontal sin excusa narrativa alguna. Por momentos parece la versión sórdida de The new kid (Le nouveau, 2015), otra de las películas vistas estos días en tierras donostiarras, pero a pesar de que en ambas los actores infantes están soberbiamente bien dirigidos, dejen de enumerar comparaciones. Parece que este es el festival de las películas con familias (ya he perdido la cuenta), aquí la relación entre los hermanos es bastante correcta y creíble, con cierta química. Edouard Tremblay-Grenier, el actor que interpreta al niño protagonista lo hace demasiado bien como para ser su primer trabajo en un largometraje. Un filme que para mí ha pasado sin pena ni gloria y que alberga muchas cosas buenas pero demasiados peros. No me ha convencido del todo como para decir con la boca bien alta que me ha gustado. Hablad ahora o callad para siempre.

BLACK MASS: ESTRICTAMENTE CRIMINAL

por Daniblacksmoke

Es la película “hollywoodiense” que nos quedaba por ver del festival. Y menuda decepción; bueno, no tanto, que nadie esperaba una gran película. Black Mass: Estrictamente criminal (Black Mass, 2015) -sí, una nueva traducción de título más para la colección de traducciones innecesarias y ridículas- es el tercer filme de Scott Cooper, con el que se intenta vender el regreso a los papeles serios de un supuesto gran actor que en la última década se ha limitado a hacer el mismo tipo de personaje en todos los trabajos que ha participado y a emborracharse a cada fiesta que le invitasen o a cada día que no. Sí, hablo de Johnny Depp; y sí, se podría decir que se ha desmarcado algo de su tónica habitual. El personaje de James ‘Whitey’ Bulger es un caramelito de cara a los premios, al menos es lo que se contempla desde fuera. Una vez vista, no me parece gran cosa aunque es cierto que crea una interpretación bastante certera y fácil de alabar, a pesar de que la caracterización y el maquillaje hagan la mitad del trabajo. El resto del reparto es una fiesta por donde se pasean un par de rostros conocidos, siendo algo mediocre el casi protagonista Joel Edgerton y bastante desaprovechado -no de cara al actor sino su personaje- el de Benedict Cumberbatch. Mención aparte para lo irónicamente bien escritos que están los personajes femeninos que se limitan a llorar, cocinar y enfadarse. A nivel técnico está correcta pero poco más, muy plana y cero original. El rollo Los soprano / Uno de los nuestros (Goodfellas, 1990) ya está muy visto y Black Mass: Estrictamente criminal no aporta nada nuevo al género. 

BACK TO THE NORTH

por Daniel Escaners

De qué trata Back to the North (Xiang Bei Fang, 2015) es una cuestión de la que la propia película parece desentenderse. En su primera hora nos presenta la vida de una joven con problemas de salud, que acaba de estrenar trabajo en una fábrica y que sin darse cuenta asiste a una inminente separación paternal. El ritmo es tranquilo, suave, con un montaje relativamente rápido que no modifica la lentitud de las secuencias. No sabes muy bien en qué se quiere centrar, pero la visionas con cierto agrado. Y entonces aterriza la segunda hora, los que posiblemente sean los sesenta minutos más tediosos que he visionado a lo largo de este festival. La película deja de ser coherente con lo contado en la primera mitad, continuando el camino pero sin proseguir con el discurso (el último golpe es ese cartel al final de la cinta, que demuestra que solo sé que no sé nada), y abraza con más fuerza su estilo pausado, que torna en pesado y cansino, aburrido. Ni su interesante apartado visual consigue apaciguar en la memoria la soporífera experiencia.

PSICONAUTAS

por Daniblacksmoke

En un panorama actual en el cine de animación patrio donde la película “referente” es Las aventuras de Tadeo Jones (íd., 2012) es de hacérselo mirar. Que sí, que son correctos productos destinados a un público infantil, pero necesito otro tipo de animación. Y en Psiconautas (íd., 2015) la he encontrado. No se cómo promocionarán la película (si es que se promociona bien a nivel nacional) pero queridos padres, no llevéis a vuestros hijos pequeños a verla solo por que sea “de dibujitos”. Este filme dirigido por Pedro RiveroAlberto Vázquez es la adaptación de la novela gráfica homónima de este último de la que ya hicieron un cortometraje en 2012 que les serviría como prueba para llevar a cabo el proyecto que ahora presentan. Me ha gustado mucho Psiconautas, es toda una experiencia. Animación de calidad, imaginativa portentosa, gozosa banda sonora ambiental y una historia coral entrelazada de personajes variopintos. Merece la pena aunque solo sea para comprobar que el futuro de la animación española puede dar mucho de qué hablar.

EL ABRAZO DE LA SERPIENTE

por Daniel Escaners

Necesitaba una película como El abrazo de la serpiente (íd., 2015), y la necesitaba hoy. Ha sido un día algo flojo, con una Black Mass: Estrictamente criminal menos interesante de lo que me esperaba, una Back to the North que casi me invitaba a echar una cabezada (de la que escapé sabiendo que tenía que escribir de ella para esta santa cobertura) y una Psiconautas que, más allá de su apartado visual y un par de ideas, no me decía demasiado. Parecía no ser mi jornada, y entonces llega El abrazo de la serpiente, la nueva película de Ciro Guerra. Nos propone un viaje al Amazonas a través de dos etapas y dos historias íntimamente relacionadas, hablando de los conflictos de la zona y de los conflictos humanos, de las diferencias culturales, del tiempo, de la sabiduría, del conocimiento y de muchas más cosas. Y no solo es un film magnífico gracias a su desarrollo narrativo, a las interpretaciones y  a prácticamente todos los apartados que forman una película, sino que la considero una maravilla gracias a su capacidad para trasladarte, como espectador y testigo, al espacio correspondiente. Era algo que también ocurría en El hijo de Saúl (Son of Saul, 2015): es lo más cerca que puedes estar de ese lugar sin estar físicamente allí. La inmersión y fascinación que me trasmite El abrazo de la serpiente son enormes; mi película favorita de este Festival de San Sebastián junto a Mountains May Depart.

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