Mostra FIRE!! 2018 – Parte II

Segunda y última parte de la primer cobertura que desde La Pantalla Invisible hacemos a la Mostra FIRE!! de este año, un festival repleto de propuestas cinematográficas enfocadas en el colectivo LGBT que ayudan a visibilizar y normalizar las narrativas sobre estas minorías. En este artículo os mostramos otras cinco películas de las que se pudieron ver durante la semana y media que duró el festival y clausuraremos la cobertura con un ranking de las mejores cintas.

They

No es raro encontrarse con que el cartel promocional de una película, de alguna forma, puede servir como indicativo de la calidad de la misma. Sin embargo, también puede ocurrir lo contrario, como ha pasado con They (íd., 2017), la ópera prima de Anahita Ghazvinizadeh que se presentó en Cannes hace poco más de un año. El film se centra en J, quien a sus catorce años toma bloqueadores hormonales para retrasar su pubertad ante sus dudas sobre su identidad de género —una fluidez representada explícitamente a través de un cuadro donde marca G o B según lo que sienta cada día—. Tras dos años de medicación, J debe tomar una decisión definitiva durante el transcurso un fin de semana que pasa con su hermana y el novio iraní de esta. They tiene una premisa interesantísima por la exploración de este tipo de cuestiones de género a una edad tan temprana, cuando básicamente aún estás descubriendo como funciona las cosas más básicas de la sociedad. El prisma desde el que se abordan estos temas contrasta con buena parte del cine LGBT, básicamente por el tono claramente positivo que predomina en todo lo que rodea al protagonista. Esto incluye un cuidado especial por la estética, creando una atmósfera que puede transmitir el estar ante una ensoñación, ante una utopía donde la aceptación y el respeto son una realidad. Además, el hecho de poner a Rhys Fehrenbacher, un actor transgénero, para interpretar a J con toda la certeza que su propia experiencia le aporta al personaje es todo un acierto. Sin embargo, el resultado final acaba siendo fallido y flojo por las intenciones de la directora de montar dos películas en una e intentar crear correlaciones simbólicas entre ambas. Y es que durante la segunda mitad del film, rodada de manera algo más tosca, el foco pasa casi exclusivamente a estar sobre la familia iraní del cuñado de J, centrándose en las complicaciones de su transición a la sociedad americana. Nacida en Teheran, es posible que Ghazvinizadeh quisiera poner un poco de ella en la película a través de esta trama, pero solo logra eclipsar todo lo bueno que se expresa y se construye visualmente en la primera mitad. [★★½] 

The Marriage

Y de la utopía pasamos a la represión latente en sociedades menos tolerantes con la libertad sexual. Ambientada en Kosovo, The Marriage (Martesa, 2017) se centra en la pareja de treintañeros formada por Bekim y Anita. Mientras planean su boda, un viejo amigo de Bekim regresa de Francia, algo que despierta todos los sentimientos latentes que ambos compartieron en el pasado y que hace peligrar el futuro que la joven pareja tiene planeado. El film de Blerta Zeqiri no innova demasiado dentro del subsubgénero de romances prohibidos en lugares conservadores, con un amor que se esconde y reprime bajo el umbral de la heteronormatividad pero que acaba saliendo a luz por las pequeñas grietas de una vida mal construida.  Es por eso que sus únicas fortalezas residen principalmente en la localización geográfica, un país muy joven y con un conflicto armado aún latente en la memoria —dando pie a alguna que otra interpretación simbólica—, y en el trabajo del reparto a la hora de hacer convincente los desajustes sentimentales la historia, algo que el triángulo formado por Alban Ukaj, Adriana Matoshi y Genc Salihu cumple. [★★½] 

The Feels

El cine independiente americano, alejado de las ataduras comerciales, siempre ha tenido una mayor facilidad de explorar aquello que se aleja de la heteronormatividad. Bien es cierto que The Feels (íd., 2017) no es cine lésbico convencional si tenemos en cuenta que no se centra en la intolerancia hacia la relación entre las dos chicas protagonistas. El film nos situa en una casa en las montañas donde se celebra la fiesta de compromiso de Andi y Lu, una pareja sexualmente activa y aparentemente perfecta hasta que durante la primera noche de celebración se desvela que Lu nunca ha tenido un orgasmo. De esta forma la búsqueda de la satisfación sexual se convierte en el tema predominante de la cinta de Jenée LaMarque —quien también interpreta a la hermana de Lu—, tanto con la trama central como con todas las ramificaciones que afectan al resto del grupo, además de breves secuencias en que, como si de un documental se tratara, los personajes narran su primer orgasmo. Todo un mosaico narrativo que, sin ningún tipo de tapujos, acaba convirtiéndose en un alegato a favor de la sexualidad femenina. La naturalidad que impregna los diálogos y las situaciones que se suceden, con un estilo cercano al Mumblecore, resulta refrescante, en parte gracias a la simpatía y carisma de un extenso reparto donde destacan Constance Wu y Angela Trimbur como el duo de protagonistas y Ever MainardKarin Tatoyan entre el grupo de secundarias. Una dramedia coral muy simpática que, si os ha picado la curiosidad, podéis disfrutar en Netflix. [★★★] 

My Life with James Dean

Lo primero que destaca antes de acercarte a My Life with James Dean (Ma vie avec James Dean, 2017) es el título y su significado, siendo una película cuyo contenido de James Dean es un redondo 0%. En su lugar nos encontramos con un director de cine experimental, quien viaja a un pueblo costero para presentar su última obra, “Mi vida con James Dean” —desvelando el misterio de la cinta que estamos viendo pero creando otro alrededor de este erótico metafilm—. El fracaso de público le lleva a falsear los datos de espectadores con la ayuda del proyeccionista, lo que da pie a una gira por distintos cines y a una complicada historia de amor con este joven. Un romance que se mezcla junto a unos cuantos más centrados en los secundarios, formando una múltiple comedia de enredos repleta de personajes singulares y situaciones absurdas a la par que surrealistas. Dominique Choisy aprovecha al máximo el idílico paraje que aporta la costa francesa para aportar un extra de encanto a cada escena, mientras que la mezcla de temas que aborda el guion y las decisiones de cada personaje funcionan de forma inexplicable gracias al bizarro universo que el séptimo arte le permite construir. Quizás es una obra que no deja demasiado poso tras su visionado, pero sí cumple en el durante como un curioso divertimento. [★★★] 

Marvin

Para clausurar esta cobertura del FIRE!! vamos con algo que no esperaba encontrarme en la programación: Isabelle Huppert. Un motivo convincente para acercarse a verla, pero su presencia no es muy relevante más allá de ser un cameo a lo grande. Lo importante aquí es, como bien indica el titulo, la historia de Marvin (Marvin ou la belle éducation, 2017). Tomando como punto de partida la novela autobiográfica En finir avec Eddy Bellegueule, Anne Fontaine nos cuenta la vida de este joven estudiante de arte dramático a través de saltos temporales, intercalando sus aventuras en París, rodeado de otros artistas y gente de las altas esferas, con su difícil adolescencia en un pueblo rural, rodeado de una familia de bajo nivel cultural en un entorno poco tolerante que acaba dando lugar a un aislamiento autoimpuesto. Ambas lines narrativas muestran realidades notablemente contrastadas, pero construyen una coherencia gracias al punto que tienen en común, que no es otro que el camino de autodescubrimiento que Marvin emprende en ambos lugares. Es muy fácil arguir que la película pueda hacerse pesada, tanto por el montaje expuesto anteriormente, las dos horas de metraje o por algunas subtramas que tienen menos fuerza que otras, especialmente teniendo en cuenta la cantidad de personajes que pasan por la vida del protagonista. No obstante, el trabajo de Finnegan Oldfield y Jules Porier a la hora de dar vida a Marvin resulta muy destacable por lo convincentes que logran ser al transmitir todas las inseguridades del personaje. [★★★] 

CONCLUSIONES

Primera edición de la Mostra FIRE!! superada y las impresiones que me ha generado el festival durante los dias que me he acercado a él no pueden ser mejores. Considero que el FIRE!! es un evento absolutamente necesario y estoy seguro que lo habrá sido durante las más de dos decenas de ediciones que lleva a sus espaldas. La visibilidad que aporta al colectivo LGBT es importantísima, además de erigirse como un sitio seguro donde disfrutar de piezas audiovisuales protagonizadas por personas con las que identificarse de una manera especial. Y por si fuera poco, el hecho de contar con el Casal Lambda en la organización hace que en todo momento puedas encontrar información adicional sobre todo tipo de cuestiones relacionadas con el colectivo. En definitiva, un oasis LGBT en el que, además, se puede disfrutar de buen cine. Ha habido propuestas mejores y otras que me han convencido menos, pero en general me siento satisfecho con las cintas que podido ver durante el certamen. Y como enésimo punto a favor, me veo en la obligación de destacar la paridad de género entre los cineastas con film en el festival. De entre las diez películas reseñadas por un servidor, seis están dirigidas exclusivamente por mujeres, dos solamente por hombres y una está co-dirigida de forma mixta. Por otro lado, si incluimos las tres secciones principales (largometrajes, documentales y Pantalla Trans) encontramos con un 13 films dirigidos por mujeres (61,9%), 6 dirigidos por hombres (28,6%) y 2 mixtos (9,5%). Unos números alejados de la realidad presente en muchísimos otros festivales o en la industria cinematográfica de todo el mundo. Y ahora si, vamos con el TOP 5 del FIRE!! 2018.

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