Por qué es importante The Office

Hoy me gustaría hablaros de The Office, pero antes de hacerlo quiero que nos tomemos un pequeño párrafo para reflexionar sobre esto: las series clásicas. Estas son aquellas series que, cuando entras a círculos seriéfilos, aprendes que son especiales, son más importantes y están por encima del resto. Así series como Los Soprano, A dos metros bajo tierra, Twin Peaks, Oz y demás series son vistas como LAS series. Esto obviamente tiene una razón, ya sea por su temprana calidad, su influencia posterior o porque son de la HBO. El caso es que con el tiempo esta importancia se suele dar por hecha y al final da la sensación de que reivindicamos ciertas series como auténticos clásicos sin realmente saber por qué. En este artículo voy a intentar convenceros de que veáis The Office dándoos las razones por las que esta debe ser recordada. Pero no la americana (que también debéis ver, oye), sino la british. Y sin spoilers, palabra de Michael Scott.

En 2001 el dúo de guionistas Ricky Gervais (sí, el que se fue a los Globos de Oro a insultar a Hollywood) y Stephen Merchant, idearon una serie sobre la vida en una oficina con un jefe al que nadie soporta. Esta sería de las primeras series en alejarse de los tópicos de las sitcoms tradicionales (aunque por aquellos lares ya contaban con Spaced), y no solo eso, sino que introducirían en la TV una nueva forma de entender y hacer la comedia. Y hago una distinción ahí porque a la hora de hablar de la influencia de The Office se suelen malentender esos conceptos.

The Office es de las primeras series que se pueden llamar ‘mockumentary’, es decir, que son falso documental. Es ficción disfrazada de realidad utilizando técnicas de documental como la cámara en mano, personajes mirando directamente a cámara, uso único de la música perteneciente a la propia ficción… Y una larga lista que ahora no viene a cuento. El caso es que The Office utilizaba unas técnicas que son muy fáciles de ver hoy en día en las comedias americanas, tales como Modern Family, el propio remake de The Office, Parks and Recreation, Arrested Development… De nuevo otra larga lista que ahora no tiene sentido seguir. Pero la cosa es que, mientras que es verdad que estas técnicas de documental han dominado la producción de las comedias… no es exactamente lo que hacía The Office. Os cuento.

Recupero una frase que dije antes: ‘Ficción disfrazada de realidad.’. Es muy importante porque, al contrario que esas series que acabo de mencionar, The Office realmente buscaba disfrazarse de realidad. A la hora de promocionar la serie, la BBC no se encargó de promocionarla como tal, sino como un programa sobre una oficina. Realmente tenía la pretensión de ser un documental. Y eso se ve reflejado en el propio guion. En la oficina conoceremos a pintorescos personajes liderados por David Brent, un jefe que se cree súper guay, talentoso y con dotes de liderazgo, pero que realmente cae mal a todo el mundo. También descubrimos una historia de amor (MARTIN FREEMAN) inalcanzable entre dos personajes (pues ella está prometida), todo esto en el ambiente más banal posible: Una oficina. Y ahí reside el secreto de su veracidad, ¿no? Realmente es una serie muy cercana a la más aburrida cotidianidad.

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Y además, y aquí viene lo interesante, como buena ficción disfrazada de realidad, el humor que refleja no es un humor falso de risas enlatadas. El humor que refleja es un humor que no siempre hace gracia, un humor que incluso a veces te hace sentir incómodo, un humor que no disfrutas, vamos, pero que es real. Al final la comicidad de la propia serie proviene de la mezcla de todas las sensaciones que sientes viéndola, ya sean incomodidad, risa o tristeza (porque en realidad es un dramón). Y esto no atrae al público en general. Pero sí que atrae a aquellos cansados de los tópicos generales, y sobre todo a aquellos interesados en la experimentación. Y aquí es donde radica la diferencia con la adaptación americana (que también es brillante), y con las demás series en general. A partir de aquí muchos de estos académicos de lo audiovisual se han atrevido a formular teorías sobre este tipo de comedia… Sin ir más lejos en España Jordi Costa reunió textos de gente como Joaquín Reyes o los Vengamonjas en ‘Una risa nueva’ para hablar del Posthumor, el humor que ya no persigue solo hacerte reír.

Muchas veces me pregunto si algo realizado en la TV como medio podría llegar a considerarse arte… Y siempre que lo hago me viene a la cabeza esta serie, por todas las cosas que introduce al mundo de la ficción. Pero creo que esto es desviarse del tema. La pregunta es: ¿Os he convencido de por qué es tan importante The Office? Espero que sí. O si no en los próximos Emmys Ricky Gervais hará un chiste sobre vosotros.

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