Semana musical #1: The Age of Adz, Boxer, Rugen las flores…

Me adentro en la siempre motivante aventura de iniciar una nueva sección en esta página que desde hace muy poco se ha abierto a otros terrenos, esto es, a otras formas artísticas como los videojuegos o la música. Y precisamente de música va a tratar esta nueva propuesta a la que me lanzo sin paracaídas y con la ilusión, más que nada, de compartir y recomendar: el caso es que cada semana, a modo de entrega periódica (y probablemente cada domingo, aunque me guardo el comodín del cambio de última hora), voy a recomendar al menos cinco discos que haya escuchado en los siete días previos. Ya adelanto, por si hay alguien afilando el cuchillo de la especialización, que nunca he escrito de forma seria sobre música y por lo tanto estoy entrando en un terreno nuevo en el que, obviamente, me gustaría ir mejorando y profundizando a medida que pasen las semanas. Es por ello que pido paciencia y comprensión, por favor, a la vez que vuelvo a subrayar que mi objetivo principal no es tanto analizar los álbumes recomendados sino el propio ejercicio de descubrir música que a lo mejor no conocéis y os sentís motivados a probar. Sin más dilación, que me enrollo como las persianas, estos son los cinco discos de esta primera semana musical.


The Age of Adz, de Sufjan Stevens

Año: 2010

Géneros: Art Pop, Progressive Pop, Glitch Pop, Folktronica, Chamber Pop

Duración: 75 min

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No miento al decir que Sufjan Stevens es uno de los músicos que más me interesan y estimulan de la actualidad, que no es decir poco. Fue hace ya tres años cuando le descubrí a través de su aclamado Carrie & Lowell, un álbum extraordinario en el que contaba, con su voz susurrada y sus composiciones intimistas (que no por ello sencillas), el cómo sus padres le habían abandonado de pequeño y cómo él ahora, de adulto, había conseguido perdonarles. Sin embargo, acercarse al resto de la discografía de Sufjan esperando encontrar más de lo mismo es un ejercicio poco recomendable, y es que, aún teniendo un estilo reconocible, es un artista que varía bastante según el trabajo e intenta proponer y abordar nuevas formas de expandir sus propuestas musicales. Por ejemplo Illinois, mi álbum favorito de él y uno de mis cosas favoritas de la vida, es buena muestra de la capacidad de Sufjan para moverse en diferentes géneros y propuestas dentro de un disco que se siente compacto. El caso es que me acercaba con cierta cautela a otra de sus obras más aclamadas, The Age of Adz, que a su vez polariza bastante y es considerada por mucha gente como un disco caótico y menos compacto que otros de nuestro amigo y vecino Sufjan. Y bueno, a mí me ha parecido otra obra maestra que añadir a su ya poblada lista de maravillas. Es cierto que si vienes de escuchar otros de sus álbumes puede chocar un poco la mayor prominencia de elementos electrónicos y ciertos recursos que nunca pensaría encontrarme en una de sus creaciones (como ese autotune del último tema; Sufjan Stevens con autotune, ¿en qué fantasía estamos viviendo?), pero como he dicho antes es un músico al que se le nota querer explorar caminos nuevos, experimentar y, en definitiva, jugar con la música, y The Age of Adz es un ejemplo perfecto. Además, no creo que sea mala puerta de entrada al mundo de Sufjan: es un disco mucho más accesible, disfrutable y pegadizo (a nivel pop) de lo que puede parecer. Una maravilla, vamos.


Boxer: Live in Brussels, de The National

Año: 2018

Géneros: Post-Punk Revival, Indie Rock, Chamber Pop

Duración: 48 min

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The National es uno de mis grupos favoritos. Son incontables las horas que he pasado escuchándoles, la de noches que su música me ha acompañado y lo que, en general, han ambientado mi vida a lo largo de los años que llevo volviendo una y otras vez a ellos. El año pasado ya sacaron un disco maravilloso, Sleep Well Beast, y en este 2018 lo que han lanzado es un álbum en directo en un concierto en Bruselas en el que tocan todas las canciones de Boxer, uno de sus álbumes más reconocidos que fue lanzado allá por 2007. Es una buenísima excusa para revisitar, en mi caso por no sé cuánta vez, unos temas extraordinarios que, como siempre pasa con esta banda, suenan estupendos en directo. Quizá a alguien que no haya escuchado Boxer le recomendaría que primero escuchara el disco original y después, si ha disfrutado de la experiencia, le dé un tiento a este directo, pero en cualquier escenario la cosa está clara: The National hace una música a la que siempre apetece volver. Temas como Fake Empire o Slow Show son como para quedarse a vivir en ellos. Este grupo significa muchísimo para mí y no puedo hacer más que recomendarles por enésima vez.


Have You In My Wilderness, de Julia Holter

Año: 2015

Géneros: Art Pop, Chamber Pop, Ambient Pop, Dream Pop

Duración: 46 min

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Hay álbumes a los que necesitas darles varias oportunidades para acabar enredado en su propuesta o, también, encontrar el momento adecuado para entenderlos y disfrutarlos. Me acuerdo que en 2015, viendo que mucha gente de mi alrededor colocaba a Have You In My Wilderness de Julia Holter en los puestos más altos de los mejores discos del año, me acerqué a él deseando que me entusiasmara tanto. Aún gustándome, a ratos mucho, sentí que no llegaba a conectar del todo con el estilo de Holter, ese pop cristalino que, por aquel entonces, tan poco familiar me era. Tres años después y habiendo recorrido más camino en la música, volví a acercarme a este álbum para descubrir que, efectivamente, es una absoluta maravilla. Creo que se no puede explicar la atmósfera que crean cada una de las canciones y la belleza de todas las composiciones; especialmente remarcables esos dos primeros temas, Feel You y Silhoutte, que se encuentran sin demasiado problema entre los más arrebatadores y bonitos que he escuchado este siglo. Es un disco redondo y que, junto al Aviary de este año, me impulsan de lleno a seguir explorando la discografía de Julia Holter.


Farewell, Angelina, de Joan Baez

Año: 1965

Géneros: Contemporary Folk

Duración: 52 min

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Viajo 50 años atrás respecto al anterior disco para recomendar un trabajo muy bonito, compacto y agradable de una cantautora con una capacidad enorme para conmoverme. Joan Baez y su Farewell, Angelina son buenos ejemplos del poder cautivador de una voz extraordinaria que te traslada a otra época y, quizá, a otra manera de entender la música, en esos convulsos años sesenta en Estados Unidos. Creo que Joan Baez no necesita presentación, vaya, y que este es un disco que recomiendo fervientemente a todo aquel que disfrute con el folk (uno de mis géneros favoritos, por cierto) y que quiera ser hipnotizado por una voz tan potente como la de Baez. Me gustaría destacar, también, las versiones que hace de algunas canciones de Bob Dylan como It’s All Over Now, Baby Blue o A Hard Rain’s A-Gonna Fall, con un resultado espectacular.


Rugen las flores, de McEnroe

Año: 2015

Géneros: Slowcore, Post-Rock

Duración: 51 min

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Y para terminar me gustaría recomendar un disco nacional de una de las bandas que más me interesan en el panorama musical español, McEnroe, y quizá uno de sus álbumes para redondos, Rugen las flores. Si hay algo que me gusta especialmente del grupo vasco son esas letras intimistas que son capaces de hablar de sentimientos muy profundos de una manera que guarda el equilibrio entre lo cotidiano, lo sencillo y lo poético. También me atrae mucho la atmósfera que crean en todas sus canciones, con un estilo que a veces me hace sentir lo mismo que escuchando algunos discos de Post-Punk. Entiendo que no es una banda para todo el mundo y que a algunas personas el sonido se les pueda hacer repetitivo, pero si consigues entrar en su mundo y, sobre todo, centrarte en las letras, McEnroe es un grupo a tener muy en cuenta y del que recuperar todos sus discos.

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