Ghostface se va a la tele

Miedo. Esa era la sensación al saber que Scream (íd, 1996) iba a tener una adaptación en la pequeña pantalla. Pero no porque pensáramos que la serie fuese a dar miedo, sino porque adaptar una de las mejores sagas de terror es una tarea muy difícil. Hace unos meses salieron unas promos bastante prometedoras que nos dieron una muestra del suspense, terror y las metarrefencias de la serie, algo que recordaba bastante a la Scream que todos conocemos. Además, MTV tiene productos muy disfrutables como Awkward, Faking It o Teen Wolf, así que podía salir algo bueno. Finalmente, llegó el día del estreno. ¿Es Scream: The TV Series una buena adaptación de las películas? O mejor dicho, ¿es (o tiene que ser) realmente una adaptación?

Porque aunque haya elementos que estén ahí (la escena inicial, la premisa, las características de algunos personajes y el propio nombre de la serie), lo más sensato para valorarla es dejar de considerarla una adaptación como tal, porque el desarrollo puro de la serie va a ser completamente diferente al de las películas. Ya lo dice Noah, el nuevo Randy Meeks: “No puedes hacer un slasher como una serie de televisión”. Los slashers son rápidos. Un baño de sangre en apenas hora y media o dos horas. Las fórmulas narrativas y las reglas que suelen usarse no funcionan a largo plazo y es por eso que en esta “adaptación” se necesitan recursos propios de la ficción televisiva con el objetivo de alargar la historia.

Scream Cast

Noah también dice que tenemos que “enamorarnos de los personajes”. En unas promos recientes nos dan a entender que esto será parte del juego metarreferencial que hereda de las películas, pero la verdad es que los protagonistas de Scream son personajes muy estereotipados y es complicado diferenciarlos, así que imaginad lo difícil que es poder “enamorarnos” de ellos… Pero todo sea por el humor meta. Como apenas recuerdo un par de nombres, solo os diré que hay una chica inocente, una madre atormentada, el novio deportista, el amigo tonto, una bitch, una pija menos bitch que la bitch pero bitch también, el profesor con quien tiene una relación, una asiática de relleno, un nerd a lo Randy Meeks, otra nerd que lleva una cámara pegada a la mano y un alumno nuevo guapote y misterioso. Ah, y por supuesto, un asesino en serie.

Las tramas que se presentan en el piloto tampoco son muy originales y la mayoría las hemos visto en otros dramas teen de este estilo, recordando a muchos a la serie adolescente mamarracha por excelencia: Pretty Little Liars. Lo único que se puede pedir es que algunas de estas tramas y sus giros sean lo suficientemente interesantes como para mantener nuestra atención mientras llegan las esperadas muertes. Eso o que tengan niveles de mamarrachismo tan altos que podamos disfrutarlas de manera independiente y Scream forme parte del olímpo trash.

Scream Bella

Pero vayamos a lo importante en los slashers: las muertes. En el piloto solo hay una, el flojo homenaje de la mítica escena de Drew Barrymore de la primera película. En este caso se vuelve a utilizar una estrella juvenil del momento (Bella Thorne), pero por culpa del personaje y por la corta duración de la escena, se pierden tanto la divertida conversación entre Casey y el asesino como la persecución por la casa. Por suerte hay sangre presente y los asesinatos son de las pocas cosas que pueden salvar la serie mantener a los espectadores felices.

El otro elemento que puede hacer que Scream valga la pena son los comentarios metarreferenciales. De momento hemos tenido unos cuantos instantes bastante acertados, con algunas referencias tanto a los tópicos del género como al cambio de formato. Estos comentarios muestran que la serie tiene un cierto grado de autoconsciencia heredado de las películas que puede dar muchísimo juego a medida que vaya avanzando y vaya construyendo sus propias reglas. Falta ver si logran mantener este nivel o se convierten en algo anecdótico y desaprovechado. Aun así, echo de menos que sean más los personajes que tienen una cierta cultura audiovisual, como pasa en la película, y no solo un par o tres de ellos.

Scream Mask

Sin pensar en el hecho de que es un intento de adaptación de la saga de pelis de miedo, Scream: The TV Series tiene el potencial necesario para ser un gran entretenimiento para la época estival y un correcto producto televisivo de misterio. Y aunque esté repleta de los principales clichés de los dramas televisivos adolescentes, tanto a nivel narrativo como de personajes, el hecho de que tenga la oportunidad de jugar con estos tópicos gracias al humor meta, sumado a los asesinatos, nos puede dar una serie que de verdad valga la pena.

Comentarios