Arrested Development: Cómo adelantarte a tu tiempo

Que la industria audiovisual sea eso, una “industria”, es algo que tiene repercusiones muy interesantes. Para empezar, el hecho de que existan géneros tan bien definidos, viene en parte por esta característica. El hecho de que podamos hablar de un modelo de comedia o drama cuando hablamos de TV, y saber identificar cómo es cada modelo, como si de moldes para fabricar series en masa se tratará, viene de ahí. Y esto no es necesariamente malo, pero desde luego que tiene un efecto bastante interesante en el espectador y el propio género.

Así lo que consiguen estos modelos es que de alguna manera se imponga una forma de hacer una comedia para el espectador, quién se acostumbra a ésta, y por ende al creador, que cohibido por productoras que quieren llegar al mayor número de gente le piden que haga una serie casi “pre-fabricada”. Dado el contexto, lo que nos concierne en este artículo es más bien hablar de cuándo se rompe el modelo, esas series que de alguna manera consiguen saltarse todas las restricciones del proceso de producción para presentarnos algo novedoso, que rompe las reglas y que, paradójicamente, si triunfa, tienen el potencial de convertirse en el nuevo modelo. El eterno círculo de romper las reglas.

Precisamente todo esto nos viene de perlas para introducir a la serie que nos concierne: Arrested Development. Para los que nunca hayan oído hablar de ella, sería un poco difícil explicaros de qué va la serie, pero en resumidas cuentas es una comedia que versa sobre la vida de una familia que se ha hecho muy rica con el negocio familiar a costa de algunas actividades ilegales, lo cual les costará la encarcelación del patriarca de la familia, y la pérdida de esa vida de lujo. Lo interesante de estos personajes es, precisamente, que nacieron con la vida ya hecha, rodeados de dinero, y por lo tanto sufren una especie de desarrollo interrumpido (de ahí el título), dando lugar a situaciones realmente graciosas.

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¿Y por qué viene esta serie a cuento? Bueno, la serie es famosa por tener una horda de fans que después de su cancelación en 2006 consiguieron que volviese gracias a Netflix en 2013 (Es la primera que hizo eso que está tan de moda ahora de revivir series canceladas). Y lo interesante es que en el momento de su cancelación no tenía esa horda de fans, sino que fue algo que fue acumulándose con el tiempo. Y es que Arrested Development es una serie que, en su forma, está claramente adelantada a su tiempo. Y es por esto (unido a los problemas de marketing por parte de la cadena) que tenía tan bajas audiencias.

Y diréis, ¿a qué te refieres con adelantada a su tiempo? Pues la serie en sí es bastante novedosa al presentar un estilo de cámara en mano y con muchos zooms, sin risas enlatadas (no olvidemos que Friends terminó en 2004), un narrador… Pero nada de esto es radicalmente nuevo, aunque sí incomoda al espectador medio. Lo realmente novedoso de Arrested Development es la narrativa y la concepción de comedia que presenta. En Arrested podemos ya apreciar el humor meta que después veríamos en Community. Chistes que ganan gracia con la repetición, y que solo entiendes si has visto la temporada anterior y sabes que es un chiste recurrente. A pesar de no tener una trama relevante como tal, es una serie imposible de ver haciendo zapping como puedes hacer con otras sitcoms. Presenta otra manera de “ser serie”, de serialidad. Y aunque esta manera ahora se utilice en muchas series, por aquel entonces el espectador medio no podía entenderlo del todo. No estaba preparado. Por esta razón se entiende que con el paso de los años, los fans fuesen creciendo.

Pero aquí no queda la cosa. Lo más relevante de todo esto es cómo, en 2013, cuando la serie volvió a través de Netflix, su creador Mitchell Hurwitz volvió a darle un matiz novedoso a la serie: Pensó en el nuevo medio, Netflix, un medio donde salen todos los capítulos de golpe y cuyo espectador suele ver de seguido (binge-watching). Debido a esto, planteó una narrativa en la que cada capítulo se centraba en un miembro de la familia y lo que hacían alrededor de una trama central, entremezclándose las tramas personales, de manera que para entender lo que pasa en algunos capítulos, o incluso para pillar chistes que están de fondo, necesitas haber visto otros capítulos, o incluso pillas los chistes después, ganando la temporada una “revisionalidad” nunca vista. Cada vez que ves la temporada pillas más chistes.

Ante esta nueva versión de la serie, gran parte de los fans se vieron decepcionados, pues de nuevo, la serie se había adelantado a su tiempo. Pero la realidad es que si no lo hubiese hecho, no habría sido realmente Arrested Development, pues esta serie es una de esas rarezas de las que hablábamos en los primeros párrafos, esas series que se atreven a romper con lo establecido y cambiar un poco esos moldes que se nos quedan pequeños.

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