Daredevil o el camino a seguir

Tras el drástico aumento de las películas de superhéroes en taquilla, todos nos preguntábamos cual sería el próximo paso de la industria para aprovechar el tirón. Este paso ha sido dado en los últimos años en forma de series de televisión, series que no tienen que ser necesariamente de superhéroes, como aquella de la que ya os hablé una vez, Agentes de S.H.I.E.L.D., que simplemente es una serie que se desarrolla en un universo donde los superpoderes están a  la orden del día.  Si bien esas series suelen ser meramente entretenidas y con una calidad un tanto inestable, aquí llega Netflix para salvar la escena: Daredevil es, en mi opinión, la mejor serie que se ha hecho sobre el universo Marvel.

Para aquellos –pocos- que no lo sepáis: Daredevil nos cuenta los inicios de Matt Murdock, un joven abogado ciego cuyo deseo de convertir su hogar, Hell’s Kitchen, en un lugar mejor le lleva al inevitable papel de héroe callejero, dejando claro a los “malos” que él manda. Un héroe que pronto descubre lo duro que es trabajar por cuenta propia cuando el mal no deja de crecer y crecer. He de admitir que siempre consideré a Daredevil un personaje muy interesante y digno de llevar al actual universo cinematográfico compartido de Marvel siempre que se hiciese bien y no con la pésima calidad de esa infame cinta que intentaron vendernos hace ya varios años. Solo diré que Netflix ha conseguido que esto se cumpla, si bien no en el cine, dándole a este personaje la serie que se merece.

Daredevil es una serie con una trama principal muy clara, que no busca complicarla, simplemente desarrollarla y, para ello, se apoya de varias subtramas que van apareciendo en diferentes capítulos, subtramas que concluyen o simplemente apoyan a la principal. Agradezco mucho que nadie tuviese la “genial” idea de realizar una serie procedimental de un abogado que pega tortas con una sutil trama principal de fondo, y creo que no soy el único. Todo se desarrolla de forma sencilla, sin muchos cliffhangers que dejen al espectador con cara de tonto, pero a su vez atrapándolo: sabemos la posición y el bando de los personajes desde el primer capítulo y esto está muy marcado, no esperamos que ningún personaje nos de ninguna sorpresa y aun así engancha, querréis saber que ocurre luego. Y, si os pasa como a mi, también necesitaréis el anuncio de una segunda temporada.

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El hecho de que enganche, realmente, no es totalmente cosa de la trama: algunas escenas están tan bien conseguidas que ayudan en gran medida a esto. Destaco, por poner un ejemplo, cierto plano-secuencia al final del segundo capítulo que, sin spoilers, me pareció una maravilla y me hizo coger la serie con más ganas aun, y eso que ya iba sobrecargado de hype. Las escenas de acción son muy buenas y eso le da mucha vida, puesto que estas son importantes en un producto de este tipo, aunque no lo son todo. Hay escenas de todo tipo, la serie pasa constantemente de la acción al drama y viceversa, haciendo que esta demuestre que se desenvuelve bien en todos los aspectos y mostrando que en el mundo de los héroes no todo son tortas.

Junto a esto, tenemos a unos actores que están a la altura del producto y personajes bastante carismáticos, destacando especialmente al trío protagonista: Charlie Cox en el papel de Matt Murdock, Elden Henson en el de Foggy Nelson y Deborah Ann Woll como Karen Page, sin olvidar también el papel de Vincent D’onofrio como Kingpin, un personaje que han sabido llevar bastante bien, dándole ese toque de humanidad al villano de turno, demostrando que hasta el mafioso más frío tiene su “corazoncito”. De hecho, hasta algunos personajes secundarios y con apenas importancia se hacen querer.

Espero que Daredevil sea el comienzo de algo grande, que Netflix siga esta jugada que parece que le está saliendo bien y que la próxima serie del universo Marvel, A.K.A. Jessica Jones, tenga la misma calidad de esta, que me ha parecido muy disfrutable, entretenida e indispensable para cualquier fan de Daredevil y de Marvel en general. Y por pedir que no falte, adoraría ver al compañero Charlie Cox con los Vengadores, repartiendo alegría.