El ministerio del tiempo: El futuro no está escrito

No sé si es mi percepción o es una realidad pero siento que el contenido que se está haciendo últimamente en España, especialmente en lo referente a series de televisión, está cambiando más que nunca. Por un lado, se está expandiendo cada vez más tanto dentro de nuestro país a través de las redes sociales o los contenidos transmedia como fuera de nuestro territorio ya sea vendiendo los derechos de nuestras series a otros países o influenciando a otros creadores con nuestras obras. Por otro lado, y relacionado directamente con el punto anterior, cada vez son más los contenidos audiovisuales que estamos realizando actualmente en España con unas cotas altas de calidad, en todos los apartados de una producción. ¿Y por qué hablo de esto?, os preguntaréis. Pues porque para el que aquí escribe El ministerio del tiempo es la abanderada que mejor representa este cambio en la ficción patria.

No digo que antes de la serie creada por los hermanos Olivares en las producciones españolas no se empezara a notar el cambio del que hablo, pero sin duda siento que la que innova, da más que hablar y, personalmente, la que más me interesa es esta. Ya hablaba en el artículo que le dediqué a la primera temporada de la serie que El ministerio del tiempo se había convertido en un fenómeno que nadie se esperaba. No solo consiguió que muchos seriéfilos volviéramos a ponernos a seguir una ficción española tras años renegando de ellas, sino que en redes sociales no se dejaba de hablar de la serie cuando se emitía un capítulo. Desde aquel artículo hasta hoy varias cosas han sucedido. La mayoría de los premios importantes que se dan en nuestro país a las series le acabaron dando el de Mejor Serie Española a la primera temporada de MdT (Premios Ondas, Fotogramas de Plata, los MIM Series…) y no sólo eso, ya que las puertas del tiempo han llamado la atención de varios países interesados en comprar los derechos, entre ellos China; incluso en los Upfronts de EEUU este año hemos podido ver una de las próximas series de la NBC (Timeless), que se asemeja peligrosamente a nuestro ministerio. Pero, obviamente, lo más importante que hemos tenido los ministéricos este año ha sido la emisión de la segunda temporada de la serie.

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Una temporada más ambiciosa que la anterior, y que tenía la pesada carga de contentar a toda una base de fans que siente los personajes como suyos. Y no solo han conseguido superar las expectativas sino que a mi juicio han logrado un producto superior, mejorando la fórmula. Los capítulos de esta nueva temporada los he encontrado más únicos. Cada episodio presenta una nueva y distinta aventura con un trasfondo fantástico que agradezco mil, llegando recordar a Doctor Who pero encontrando su propia identidad. Porque sí, El ministerio del tiempo no es una serie de ciencia-ficción, y ya ha quedado claro en múltiples ocasiones. Lo que disfruto con sus personajes y las misiones que tienen que cumplir me permiten no levantar mucho la voz cuando percibo sus agujeros argumentales (que los tiene, y no pocos), aunque también podría quejarme de algo que afecta a la identidad de la serie y es el no tener unas reglas precisas de los viajes en el tiempo y que varíen en cada capítulo, aunque, quizás, esa sea su identidad. He encontrado otro buen salto de calidad en lo que se refiere a efectos visuales y el diseño de producción.

Es en el reparto donde encuentro más carencias pero aún así me parece que todos los recurrentes hacen un trabajo correcto, en los que sobresale Aura Garrido en su papel de Amelia Folch.  Una de las sorpresas de la primera mitad de esta temporada ha sido el personaje de Pacino, interpretado por un Hugo Silva del que todos dudábamos y que nos ha dado el mejor personaje de la serie junto el ya veterano Alonso de Entrerríos (Nacho Fresneda), ¿Quién no hubiera querido ver temporadas enteras de estos dos como compañeros de piso? Una de las señas de identidad de la serie es traer a caras conocidas de entre nuestros actores patrios para interpretar personajes históricos, y esta temporada hemos tenido una galería de personalidades aún más jugosa que la de la anterior temporada, que ya es decir. Aunque no solo ha habido actores invitados. En esta ocasión han podido permitirse contar con directores ajenos a los habituales para dirigir un par de capítulos, como Paco Plaza (uno de los responsables de la saga [REC] ) Javier Ruiz Caldera (director, entre otras películas, de 3 bodas de más o la reciente Anacleto: Agente secreto). A su vez han dejado a más manos escribir capítulos de la serie, como han sido Tiempo de lo oculto (el undécimo capítulo) escrito por Borja Cobeaga y Diego San José, artífices de comedias como No Controles, Pagafantas o las taquilleras de Ocho Apellidos; y Cambio de tiempo, el último capítulo de la temporada co-escrito por David Sainz, el responsable de la gran Malviviendo o la más que recomendable Entertainment, junto a Javier Olivares el showrunner de la serie.

Lo he comentado muy de pasada pero el universo transmedia que se han montado para esta temporada en El ministerio del tiempo es, nunca mejor dicho, histórico. Nunca antes una ficción (mucho menos española) había contado con tanto contenido fuera de lo que se muestra en la propia serie: un diario sonoro en formato podcast de Julián (Rodolfo Sancho), un vlog del personaje de Angustias, un episodio de realidad virtual, una intranet con información extra de personajes y tramas, un programa online de entrevistas al equipo de la serie y un largo etcétera, sin contar, claro está, la alta participación de las cuentas oficiales de la serie en distintas redes sociales. A pesar de todo ello, y que no conozco a nadie que haya acabado disgustado con esta temporada, el futuro de la serie es incierto. ¿Será este su final? ¿Veremos más a Julián, Amelia, Alonso y Pacino y al resto de los trabajadores de nuestro ministerio favorito? Son preguntas que esperamos se respondan pronto, mientras quedaros con que nos han brindado una temporada buenísima que por ahora se encuentra entre lo mejor que he visto este año de series de televisión, y sí, la incluyo en las mismas listas que las series británicas o estadounidenses que sigo, porque supera a muchas de ellas y su calidad no entiende de fronteras. El tiempo lo dirá.

0 thoughts on “El ministerio del tiempo: El futuro no está escrito

  1. Totalmente de acuerdo con el articulo, si la primera temporada de la serie nos cautivó, esta segunda ha logrado que el interés sea total. Además de hacer que conozcamos mas a fondo los entresijos y momentos puntuales de nuestra Historia, entreteniéndonos y con pequeñas notas de humor.
    Enhorabuena a todo el equipo de la serie por hacernos volver a creer en las producciones españolas.

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